¿Ha servido la crisis del coronavirus para que las empresas del sector audiovisual se digitalicen definitivamente? ¿Cómo han vivido esta crisis económica y sanitaria otros países europeos? ¿Y qué sucede con el Pacto Verde y nuestra Industria? Estos fueron algunos de los temas que se trataron ayer, lunes 20 de septiembre, en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Un día en el que José Sacristán recibió el Premio Nacional de Cinematografía y en el que hemos podido comprobar cómo se puede hacer magia, después de la magia del cine, gracias a la preservación. Por Noelia Jiménez

Renovarse o morir. Eso es lo que traen, en numerosas ocasiones, las crisis económicas mundiales. Crisis que, en esta ocasión, ha venido acompañada, además, de una crisis sanitaria sin precedentes en las últimas décadas y que ha tenido paralizados algunos de los sectores económicos más relevantes, como son la cultura y la gastronomía, siendo especialmente castigada la primera.

Una crisis que, a nivel social, también ha traído grandes cambios en la forma de ser y estar de las personas. En la forma de darse cuenta de lo que realmente es importante y de lo esencial que resulta ocuparse de nuestro medioambiente, si queremos seguir viviendo en un mundo seguro y dejarles ese legado a las siguientes generaciones.

De todo esto se habló ayer, largo y tendido, en los diferentes encuentros que se celebraron dentro de la agenda del Industry Club del Festival de Cine de San Sebastián.

Un día que, sin duda, también vino marcado por un merecidísimo premio a una de las figuras más relevantes del sector cultural de nuestro país: José Sacristán, que ayer recibió el Premio Nacional de Cinematografía.

Crisis del Coronavirus: ¿una oportunidad para prosperar?

De izq. a drcha.: Michael Gubbins (moderador) Cristina Pelekani (Grecia); Esther Kollman (Benelux) y Alzbeta Dlouha (Rep. Checa)

Meses cerrados por completo y cuando los reabren, lo tienen que hacer con muchas limitaciones. Esta es la situación de la mayoría de los cines europeos que han visto cómo el coronavirus se ha llevado por delante la mayor parte de sus ingresos de 2020 y 2021.

Pero, ¿qué decisiones han tomado a este respecto las distribuidoras cinematográficas? Esta fue, precisamente, la pregunta a la que se respondió ayer lunes, en el encuentro que organizó Europa Distribution, en una interesante mesa redonda en la que tomaron parte las representantes de 3 distribuidoras europeas, como son: Christina Pelekani, de la distribuidora griega, FeelGood Entertainment; Alzbeta Dlouha, de la distribuidora de República Checa, Aerofilms y Esther Kollman, de la distribuidora CinéArt Belgium.

A pesar de que en cada uno de los países ha habido restricciones diferentes, todas ellas han coincidido en señalar que:

  1. La ayuda del digital ha sido esencial, así como la colaboración con plataformas y televisiones convencionales para poder llevar la experiencia del cine a las casas.
  2. Crear contenidos propios desde el departamento de marketing que apelasen a los sentimientos (pertenencia y ganas de seguir acudiendo al cine, así como de consumir cine) y no tanto al tema publicitario, han ayudado a que las salas de cine no se hayan quedado vacías en su apertura.
  3. Seguir combinando el digital y la asistencia a las salas de cine es algo que se debe seguir haciendo, aunque vayamos recuperando la normalidad, pero diferenciando la experiencia que se vive en un formato u otro, garantizando así que todo tipo de públicas sigan consumiendo el cine europeo.

Todo esto ayudará, además, tal y como las propias asistentes afirmaban, a que se siga fomentando el amor por el cine europeo, que se siga coproduciendo y que se difundan más los contenidos que se hacen en Europa, frente al gigante estadounidense.

Un Premio Nacional de Cinematografía que lleva 60 años jugando

José Sacristán, durante su emotivo discurso, tras recibir el Premio Nacional de Cinematografía. FOTO: Álex Abril

Emotivo y cautivador. Así fue el discurso que ofreció José Sacristán tras recibir ayer, lunes 20 de septiembre, el Premio Nacional de Cinematografía, de la mano del actual Ministro de Cultura, Miquèl Iceta.

Un actor que, como él mismo explicó “llevo 60 años jugando a interpretar el papel de diferentes personajes porque, como dijo Nietzsche, no hay mayor seriedad que la del niño cuando juega”.

Sin duda, Sacristán ha sabido cumplido al dedillo lo que él mismo ha destacado en alguna ocasión que aprendió de otro grande, Fernando Fernán- Gómez, que es que “la medida del éxito está en la continuidad del trabajo”. Por eso, seguramente, siga sintiendo que cuando se sube a un escenario, “lo imposible se hace posible“, tal y como señaló Sacristán.

Sacristán quiso agradecer la presencia de los allí presentes, el amor que siempre le ha profesado su familia y, en especial, su esposa, así como las hermosas palabras que le dedicó la actriz, Aitana Sánchez-Gijón, la cual recalcó que, “Pepe sabe muy de dónde viene y que juega un papel de eslabón entre sus compañeros. Todo mi cariño y admiración por este premio que hoy recibes”.

Pacto verde: ¿oportunidad u obstáculo?

Primera mesa redonda del encuentro organizado por European Film Forum, que fue moderado por Elena Neira, a la derecha.

Más allá de todas las novedades que la pandemia ha traído a la Industria del cine, en los últimos años también han ido emergiendo otras inquietudes y nuevas necesidades que se van incorporando, poco a poco, a las empresas del sector audiovisual.

Una de ellas es la ecologización de las producciones de cine europeo, respondiendo así al compromiso de la Unión Europea por reducir la huella ecológica en todos los aspectos, siendo el de la industria del cine uno de ellos.

El evento, que fue organizado por European Film Forum, fue presentado por el director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, moderado por Elena Neira (La otra pantalla) y contó con la breve, pero importante presencia de Lucía Recalde (Europa Creativa MEDIA), esta vez, desde el otro lado de la pantalla, debido a las actuales restricciones sanitarias.

Recalde quiso destacar el actual programa de la entidad que dirige, Media Invest, dotado con más de 4.000 millones de euros, dedicados a investigar sobre cómo hacer que las empresas sean más ecológicas, además de la importancia de “hoy más que nunca, seguir produciendo pensando en Europa; es decir, creando lazos y sinergias entre los diferentes países europeos para fomentar nuestro cine y nuestras lenguas, tanto las oficiales, como las que son minoritarias”.

En la primera mesa redonda, centrada en si el Plan Verde actual es una oportunidad o no para las empresas audiovisuales, participaron: Paloma Andrés Urrutia (Mrs Greenfilm), Luz Molina (Promálaga), Álvaro Longoria (Morena Films) y Zsofia Szemeredy (Green Eyes Production).

Todos los asistentes destacaron la necesidad de trabajar para que las empresas sean más sostenibles, pero también en la necesidad del apoyo de las instituciones públicas para que el coste de las producciones sostenibles pudiera recibir ayudas y, por supuesto, educar a los espectadores, “desde las escuelas”, como pedía Luz Molina, para que puedan entender que si esas producciones son más costosas, pero lo son por el bien de todos, hasta que no haya herramientas que permitan producir de manera sostenible y más económica, será necesario pagar por el precio que demandan las mismas.

Presentación de Preservación 35

Juan Carlos Losada y Fernando Labrada, momentos antes de dar comienzo la presentación de Preservación 35

Preservar los soportes digitales y cinematográficos a largo plazo y hacerlo para que nuestro Patrimonio Audiovisual no se pierda, además de que se pueda mejorar la calidad del mismo. Ese es el objetivo que persigue Preservación 35, tal y como ayer explicaron sus responsables, Juan Carlos Losada y Fernando Labrada.

Apenado, Labrada explicaba que le hubiera gustado contar con más presencia de representantes de la Industria Audiovisual, puesto que “se trata de que puedan conservar para siempre los trabajos que ellos mismos realizan, sin miedo a que se puedan perder”.

Preservación 35 cuenta con la colaboración técnica de PIQL, VINTAGE CLOUD y Eastman Kodak. Todo el trabajo se desarrolla en Centro Integral de Preservación Audiovisual (CIPA), ubicado en Málaga, destacando los siguientes servicios:

  • Restaurar/ reparar y digitalizar soportes
  • Transferencia al sistema PIQL (poliéster)
  • Realización de interpositivos 35mm.
  • Tratamiento de documentación complementaria

Entre algunas de las razones que se mencionaron en la rueda de prensa, cabe señalar lo que Labrada llamó, “el síndrome del vinagre”, que de forma irremediable e imparable deteriora el soporte fílmico lo que provoca que haya muchos archivos en peligro de desaparición alrededor del mundo.

Preservación 35 termina con este problema y, además, tal y como señalaba Losada, “lo hace en el mismo tiempo que dura la película y a un precio más que asumible, ya que el precio, por películas de 90 minutos, ronda los 15.000-18.000 euros. Una cantidad minúscula, comparada con los 2 millones o más de media que puede costar una película de estas características”.


A continuación, puedes leer la versión online de la edición de Cineinforme dedicada al Festival de San Sebastián 2021: