Las pérdidas que el sector de la exhibición en España lleva soportando desde el inicio de la pandemia, han llegado a un punto que, para muchos de los exhibidores, significa ese punto de no retorno en que su supervivencia está en juego. Lamentablemente, para algunos ya será tarde.
Por Juan Antonio Mayoral Hernández, presidente de NAECE (Nueva asociación de Exhibidores de Cine de España).

Recuperación y viabilidad del sector de la exhibición desde la perspectiva de NAECE

En estos meses hemos ido viendo cómo se han ido cerrando complejos y muchos cines se debaten hoy entre su continuidad a riesgo de la ruina de sus propietarios o su cierre definitivo para evitar males mayores.

Para los cines abiertos, su mayor enemigo no ha sido la falta de asistencia de público por miedo al contagio, sus mayores enemigos han sido las restricciones de aforo, la prohibición de consumo de alimentos dentro de las salas y, sobre todo, la actitud de las grandes distribuidoras retrasando estrenos o simultaneándolos con las plataformas streaming.

Desde NAECE  creemos que, aunque para muchos llegaremos tarde, no cabe más demora para intentar paliar en lo posible la actual situación que una actuación decidida por parte del Ministerio de Cultura en tres líneas fundamentales:

1.- Ayudas directas al sector.

2.- Apoyo institucional en defensa del cine europeo.

3.- Actualización del marco normativo a la realidad presente y al futuro que se prevé.

Recuperación y viabilidad del sector de la exhibición desde la perspectiva de NAECE

Ayudas directas al sector

Como en reiteradas ocasiones hemos manifestado, estas ayudas o subvenciones deberían:

  • Ser de suficiente cuantía como para que en realidad significase un apoyo al sector, equiparables al resto de Europa y cuya finalidad sean los gastos corrientes de las empresas.
  • Que el requisito para acceder a ellas, sin perjuicio de su posterior justificación, sea únicamente estar dado de alta como cine activo en el registro de empresas cinematográficas de ICAA.
  • Que las ayudas sean convocadas y otorgadas directamente por el ICAA, pues hacerlo a través de las CCAA rompe la unidad que este sector necesita para su correcto funcionamiento. O todos los cines reciben las ayudas al mismo tiempo o se estará estableciendo una discriminación territorial muy perjudicial para el sector en su conjunto, como está ocurriendo con las ayudas amparadas en el RD 5/2021.
  • El criterio de reparto deberá ser proporcional y equitativo para todos los cines, y asegurar que se reparte todo el dinero disponible. Para ello, desde NAECE nos reiteramos en nuestra propuesta de repartir el 60% del disponible entre todos los complejos que lo soliciten, a partes iguales, y el 40% restante entre el número de salas que comprendan estos complejos, sin limitación alguna al número de salas por complejo.
  • Que la convocatoria se lleve a efecto con la mayor rapidez posible, pues cada día que pasa es una gota más en el vaso ya rebosante de las pérdidas del sector. Esta necesidad de hacerlo cuanto antes avala nuestra propuesta de que sea directamente el ICAA quien gestione las ayudas. El artículo 149.2 de la Constitución Española lo ampara.

 

Apoyo institucional en defensa del cine europeo

La viabilidad futura del sector, depende en gran medida del apoyo institucional que nuestro cine y el cine europeo reciban de los poderes públicos. Las reglas del juego, que hasta ahora se basaban en acuerdos tácitos entre las partes, han volado por los aires cuando las grandes producciones decidieron buscar otros caminos de exhibición. La gran dependencia de la taquilla de estas grandes producciones ha demostrado que nuestro cine no puede vivir al albur de las decisiones de tres o cuatro grandes compañías y, aunque nunca llegaremos a sustituir del todo el peso que estas producciones significan, al menos deberemos poner en marcha mecanismos que palien, lo más posible esta dependencia. Por tanto, en este sentido proponemos que:

  • Se pongan en marcha campañas institucionales de incentivación para acudir a las salas de cine.
  • Convertir la actual obligación de la cuota de pantalla en un incentivo para animar a las salas a programar cine europeo, mediante el apoyo a su programación y a la promoción de los títulos, es decir, sacar una línea de subvenciones directas a las salas para promocionar el cine europeo. La reeducación del espectador hacia este tipo de cine es un camino largo pero necesario.

Actualización del marco normativo

La actual Ley del Cine, con catorce años de antigüedad, ha quedado obsoleta en muchos de sus aspectos. Desde todos los sectores se viene pidiendo una revisión de la misma para adecuarla a las actuales circunstancias. Al parecer, ese proceso de revisión se ha iniciado mediante una consulta pública sobre ciertos aspectos de la Ley. Sin embargo, un proceso de reforma legislativa requiere de un tiempo que el sector no tiene en estos momentos, por tanto, sin dejar de lado esta reforma, consideramos urgente tomar ciertas medidas que ayuden a la viabilidad del sector:

  • Debería propiciarse un acuerdo de ventana de exhibición que obligue a todos estableciendo unos mínimos de tiempo pactados entre su estreno en salas y otros soportes de exhibición.
  • Cualquier título subvencionado con dinero público, sea cual sea su procedencia no podrá ser negado a ningún cine para su estreno.
  • El Ministerio de Cultura deberá adquirir un compromiso claro de velar por el cumplimiento real de la Ley de Defensa de la Competencia en las prácticas de distribución.
  • Una rápida creación de la Agencia del Cine, ya prevista en la actual Ley del Cine, daría muchas más agilidad a todas estas propuestas, aseguraría una financiación no sujeta exclusivamente a los Presupuestos Generales del Estado, a la vez que blindaría a la industria del cine en su conjunto de los cambios políticos y trataría a esta industria como un sector globalizado y con igualdad de condiciones en cualquier territorio, todo ello sin perjuicio de las actuaciones que las CCAA quisieran acometer en función de sus competencias.