Borja Pena: «Ningún seguro en España te cubre que un actor se ponga enfermo de COVID y tengas que parar el rodaje”

¿Cómo ha afectado la pandemia a la producción de ficción en España? ¿Qué supone para una productora que habitualmente estrena películas en salas producir títulos para plataformas? ¿Han cambiado definitivamente las hábitos de consumo de los espectadores? para encontrar respuesta a estas preguntas charlamos con el cofundador de Vaca Films, Borja Pena.

Borja Pena, cofundador de Vaca Films junto a Emma Lustres

Cine&Tele: Habéis alcanzado el éxito con vuestras primeras producciones pensadas para plataformas como La unidad o El desorden que dejas, ¿resulta distinto el proceso con respecto a producir para estrenar en salas?

Borja Pena: Desde nuestra perspectiva como productores no cambia gran cosa de estrenar en salas a hacerlo en plataformas. Llevamos a cabo las producciones pensando en el mismo público, vea donde vea la película, las historias no cambian. Sí es cierto que pensamos que en un futuro no muy lejano las películas que se estrenarán en salas serán aquellas que más consigan asemejarse a un blockbuster americano, por lo que la producción tenderá a buscar ese tipo de títulos que arrastran grandes cantidades de público y el resto de producciones se estrenarán en plataformas. Es una tendencia que probablemente vaya ganando peso en los próximos meses a medida que vayamos saliendo de la pandemia. Ahí es donde creo que empezaremos a plantearnos qué títulos producir para salas y cuáles para estrenar en casa.

Todas las decisiones que se han tomado en los últimos tiempos (agravadas por la pandemia) sobre acortar las ventanas de explotación y estrenar directamente online van a incidir en la problemática del cine, generando una tendencia que puede ser imparable. Sin embargo, teniendo en cuenta que llevamos un año tan complicado, quizá no sea el mejor momento para extraer conclusiones porque pueden ser erróneas.

C&T.: ¿Qué valoración haces de la problemática actual en torno a las ventanas de explotación?

B. P.: Personalmente creo que el modelo tradicional está tocado, pero como lo están otros muchos sectores a los que la pandemia ha obligado a reconfigurarse y buscar nuevos modelos de negocio. Para poder sacar a la luz todas esas películas que estaban en la línea de salida la decisión ha sido juntar las ventanas de explotación y aceptar el estreno multiplataforma porque era lo que más sentido tenía en este contexto. Sin embargo, yo creo en ese sistema que ha estado muchos años y nos ha funcionado a todos. Acabar con él de un plumazo es un error. Hay que buscar fórmulas intermedias, acortar las ventanas y adaptarlas en función de la naturaleza de la película. En vez de esperar cuatro meses para ver determinados títulos en casa quizá haya que esperar solo dos o tres porque la explotación en salas se acaba en dos semanas… pero con otras películas que son grandes éxitos de taquilla sí tiene sentido. Por eso habrá que buscar modelos mixtos donde todo sea más flexible.
Antes los cines eran más reacios a estos cambios pero creo que ahora se adaptarán porque necesitan títulos buenos para atraer al espectador. Las Netflix o Amazon están produciendo buenas películas que solo se podrán ver en casa… y los hábitos del usuario están cambiando rápidamente.

C&T.: ¿El impacto de la pandemia en la producción española ha sido tan duro como parece o las plataformas lo han amortiguado?

B. P.: El impacto en la producción de contenidos audiovisuales en España ha sido limitado, sobre todo si comparamos con otros sectores que directamente han tenido que cerrar. Somos una industria que ha conseguido mantenerse a salvo a base de la implementación de protocolos y medidas anticovid que han encarecido mucho los rodajes, entre un 7% y un 10% de media.

Gracias a eso hemos conseguido no parar. En España se ha seguido produciendo muchísimo audiovisual entre cine y series, por eso te digo que el impacto para nosotros ha sido relativo. Los grandes perjudicados han sido los cines, y las grandes beneficiadas, las plataformas que han visto aumentada su base de clientes, ya que el audiovisual ha servido como vía de escape y compañía a la gente durante estos meses tan difíciles.

La Unidad

C&T.: ¿Cuáles han sido las limitaciones más importantes para llevar a cabo los rodajes en pandemia?

B. P.: El mayor miedo que tenemos los productores es que alguna de las personas clave del rodaje pueda coger la enfermedad, especialmente los actores que deben actuar sin mascarilla. Esa es la principal limitación, ya que no hemos conseguido que los seguros cubran parones derivados del COVID. Es cierto que durante los primeros meses de pandemia alguno decidió cubrirlos, pero eso duró muy poco. A día de hoy en España es imposible que un seguro te cubra que un actor se ponga enfermo y tengas que parar el rodaje. Ante ese miedo se tienen que tomar muchas medidas para que no suceda y ahí entran todos los protocolos de la industria que implican grandes gastos: PCR, test de antígenos, mascarillas, repetir figurantes para que no entre gente externa en los sets, comprar mamparas para que el equipo coma separado…por eso le pedimos al gobierno que los actores sean vacunados con prioridad, ya que su trabajo supone un riesgo al no poder ponerse la mascarilla.

Me consta que han tenido lugar todo tipo de casos y rodajes que han tenido que detenerse, lo cual supone por cada día para un rodaje medio 50.000 o 60.000 euros de pérdidas. Si un actor protagonista se enferma de COVID y tienes que parar el rodaje dos semanas o más, el agujero puede ser inmenso.

C&T.: ¿Crees que esta experiencia de la pandemia, el confinamiento, la distancia social… afectará de algún modo a la creatividad de los artistas?

B. P.: Espero que no. Confío en que volvamos a la normalidad muy pronto y este último año se quede en un mal sueño. Cuando la pandemia acabe, quiero pensar que volveremos a la vida de antes y todos nos achucharemos, nos daremos abrazos y estaremos cerca unos de otros.

Nosotros tenemos un proyecto que sí está ubicado temporalmente durante los primeros días de la pandemia…pero para todo lo demás que tenemos en marcha no la estamos teniendo en cuenta para nada…lo cual es un problema porque siempre se cuela alguien de fondo con mascarilla (risas).

C&T.: ¿Cómo consigue una productora crear contenidos únicos dentro del inmenso catálogo VOD que existe hoy en día?

B. P.: Nosotros en Vaca Films lo tenemos muy claro. Tenemos que intentar tener nuestro sello de identidad y que en las cosas que hagamos esté siempre presente nuestro compromiso a nivel de imagen y calidad. A grandes rasgos se puede comparar con una boutique, en la que el diseñador o los diseñadores lanzan productos especiales y con su sello determinado para que la gente lo reconozca. Los productores tenemos que hacer lo mismo.

C&T.: ¿Qué puede aportar Galicia como territorio y el Clúster Audiovisual Galego como entidad en este sentido?

B. P.: En Galicia tenemos unos equipos técnicos y artísticos de primer nivel y actores de primera calidad con respecto a la media española. Los profesionales gallegos se han bregado en la ficción durante décadas trabajando en muchos casos para la Televisión de Galicia con presupuestos mínimos, lo cual les ha aportado mucho callo y know how. Tanto para los autores como para la industria técnica.

A nivel gubernamental, estamos trabajando para conseguir fondos específicos para aquellas productoras que decidan rodar en territorio gallego. Estamos trabajando junto con la Xunta en esas nuevas líneas de apoyo que llegarán pronto y van encaminadas a conseguir que Galicia tenga unos incentivos fiscales como los que tienen actualmente País Vasco, Navarra o Canarias, que la coloquen en el máximo nivel de competitividad financiera. Pronto se abrirán esas líneas de apoyo con ese objetivo que atraerán muchos proyectos aquí.

El desorden que dejas

C&T.: Parece que las plataformas están escuchando los cantos de sirena de las historias locales. Las películas ya no solo están ambientadas en las grandes ciudades…

B. P.: A nivel global, contar historias ambientadas en localizaciones exóticas con respecto a lo que tradicionalmente se ha visto en las pantallas, supone un plus para que el cliente le de click a la serie en cuestión. El hecho de que los espectadores puedan ver películas o series ambientadas en localizaciones nuevas es enriquecedor, porque existe un cansancio de ver siempre Nueva York o Los Ángeles. Al fin y al cabo, esa es una de las funciones que tiene el audiovisual, el aprendizaje o descubrimiento de nuevas culturas o territorios y las plataformas están explotando esa faceta, porque saben que el espectador la valora positivamente.

Nosotros lo hemos vivido con El desorden que dejas. Nos han llamado compañeros desde Los Ángeles para decirnos que están deseando venir a España para poder ir a las Termas de Orense, porque las han descubierto en la serie y les encantan. Las grandes plataformas tienen ese alcance global para enseñarle al público esas maravillas de lo local que merece la pena descubrir.

C&T.: ¿Está el mercado de contenidos saturado? ¿Crees que el flujo continuará aumentando en el futuro o se reducirá?

B. P.: No creo que la demanda de contenido audiovisual por parte de los usuarios se vaya a reducir en el futuro próximo. Es cierto que estamos llegando a un pico de consumo y lo que vendrá después es un valle, pero no una bajada. En ese valle lo que puede suceder es que se segmente el tipo de producto que se le va a ofrecer a cada cliente, más aún de lo que sucede hoy en día. Gracias al Big Data, las plataformas pueden tener esa información cada vez más específica que les permita saber lo que quieren sus clientes y componer una oferta en función de sus gustos. En lo que respecta a la producción, tampoco tengo la sensación de que esto vaya a bajar, porque de momento no existe un entretenimiento que guste más al público. Al consumo de audiovisual todavía le queda mucho recorrido.


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