Esta mañana, en el marco de Lo que viene Fest, que se está desarrollando estos días en la Ribera de Navarra, el presidente la Alianza de la Industria Audiovisual y representantes de empresas españolas pioneras en el desarrollo de producción virtual, han participado en una mesa redonda para analizar este tipo de producción.

La producción virtual a debate en Lo que viene Fest de mano de ALÍA

En la parte superior: David Monguet y Carolina Damián En la inferior: Roberto Sacristán y Bernat Aragonés A la derecha: Pedro Vallín

Bajo el título ‘Producción Virtual. El Futuro ya está aquí’, Roberto Sacristán, presidente de ALÍA  y director general de Aluzine Rentals; Carolina Damián, operadora de Unreal Engine 4 en Robolt; David Monguet, fundador de MO&MO Film Services y colaborador de Cinelux y Bernat Aragonés, Supervisor de VFX de Antaviana Films, han ido desgranando la producción virtual desde un enfoque transversal, desentrañando los aspectos técnicos de la nueva tecnología, valorando las ventajas para la industria de este nuevo método de rodaje y destacando los mayores retos a nivel metodológico a los que se enfrentarán los equipos creativos de las producciones cinematográficas que elijan este nuevo sistema.

La mesa redonda, moderada por el periodista Pedro Vallín, se enmarca en la cuarta edición de Lo que viene Fest, el evento anual de la prensa de cine y series que toma el pulso de la industria a través de presentaciones, clases magistrales o mesas redondas, organizado la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE).

Vallín ha centrado la virtual production, definiéndola como una auténtica revolución. Y ha sido Roberto Sacristán el encargado de explicar esta técnica de rodaje, que emplea escenarios proyectados en tiempo real para efectos visuales de cámara, señalando que “va a suponer un gran impacto en la industria, porque afecta todos los pasos: preproducción, producción y postproducción”.

Sacristán ha advertido que es una técnica que precisa una gran inversión, porque los equipos son muy caros -y es necesaria formación y experiencia-, “para la que, por lo menos en España, necesitaremos ayudas del Estado y Comunidades Autónomas, para poder enfrentarnos a las empresas del exterior, que son mucho más poderosas que nosotros”.

Según Bernat Aragonés “estamos en un momento muy interesante. La evolución tecnológica en el campo de los efectos visuales ha sido tremenda en los últimos años. Una de las grandes dificultades que nos hemos encontrado siempre en el mundo de los VFX, es la falta de interrelación de los dos mundos, el real y el virtual, para la que es necesaria cubrir este puente”.

Aragonés asegura que esta tecnología, que es una suma de muchas tecnologías, hace años se están desarrollando, “cuenta ahora con una capacidad muy superior y es algo que empieza a estar en el horizonte, abriendo una serie de puertas interesantes a nivel creativo”. El representante de Antaviana insiste en el momento interesante en la evolución de los VFX “en tanto estos desarrollos podamos dirigirlos indistintamente en lo real y en lo virtual, que es el objetivo de esta tecnología, primer paso de una larga carrera”. Y aduce que “no estamos hablando solo de pantallas LED en plató, estamos hablando de un cambio metodológico importante que va a tener consecuencias en la formación, organización de los equipos y en la creatividad”.

A la pregunta de Vallín sobre si la virtual production supone la “muerte” de la pantalla verde, los cuatro están absolutamente de acuerdo: No.

Sacristán asegura que, desde su punto de vista, “queda años para que cualquier tipo de croma se sustituyan por completo. La realidad es que las pantallas LED de fondo hacen que actores y director vean in situ lo que antes solo podían ver en pantalla”.

Para Aragonés, “esta tecnología va a ir evolucionando y hay que desarrollar muchas herramientas, se necesita mucha formación, hace falta mucha experiencia para consolidar su uso en todo tipo de situaciones”, por lo que las pantallas verdes van a durar aún tiempo, pero “como como sabemos todos los que estmos en el sector, las pantallas verdes son un impedimento a la creatividad e irán desapareciendo, pero vamos a convivir con ellas”.

Carolina Damián ha destacado que ellos no trabajan con pantallas verdes, “trabajamos especialmente con croma verde. Lo que hacemos es proyectar en tiempo real en el escenario, pero en croma verde, sin pantallas, lo que nos permite ver en tiempo real la composición que tendrán ciertas escenas y permiten a directores y directores de fotografía ver cómo quedaran ciertos planos después de aplicar”.

La operadora de Unreal Engine 4 en Robolt  también ha hablado de los brazos robóticos de mouse and control, para lo que se ha apoyado en una demo, que ya lleva varios años utilizándose en producciones.”Lo hemos derivado a la producción virtual. Nuestro brazo robótico es de alta velocidad, no llega a los 300 kilos y se puede transportar a cualquier sitio fácilmente. Además, se pueden grabar escenas hiperrápidas a cámaras superlentas, con resultados espectaculares”.

David Monguet coincide con Sacristán, señalando que “todo lo que antes era mucha postproducción ahora se convierte en mucha preproducción, qué escenarios necesitamos, qué tipo de materiales, etc. Lo importante es decidir qué es lo mejor para cada producción, conocer presupuesto, porque como ha apuntado Roberto, esta tecnología es muy cara, aunque es cierto que la parte de FX ahorra muchísimo tiempo”.

Pero, en el elevado precio ¿tendrá que ver la economía de escala? preguntaba Vallín.

Según el director general de Aluzine y presidente de ALÍA, “la parte más cara a día de hoy, son las pantallas LED, que llevan años utilizándose y no tienen visa de que bajen precio en un futuro próximo. Si estas pantallas son caras, el proceso seguirá siendo caro. Si ahora mismo hay un estudio que solo utiliza esta tecnología en España, será más caro que cuando haya 10 o 15 estudios que la tengan, pero no va a ser una tecnología barata, aunque sí simplifican aspectos de rodaje en exteriores, por ejemplo. En todo caso, el tiempo lo dirá, pero es una tecnología que avanza superrápido y lo que hoy nos parece una maravilla, igual dentro de dos años se ha quedado obsoleto. Hay que ir con cierta precaución”.

Para Bernat, “desde el punto de vista de un supervisor de VFX, creo que es muy interesante las posibilidades de interacción entre lo digital y lo real. Creo que introducir esa capacidad de producción analógica en el set de rodaje con elementos virtuales, desde un punto creativo es atractivo. Ahora, la tecnología, como decíamos es compleja y está llamada a transformar en gran manera el proceso de creación audiovisual en algún tipo de proyectos, pero su adopción va a ser muy gradual, porque tanto a nivel tecnológico, de precio, como resolución de problemas, hay una curva importante por resolver, pero es fascinante que a nivel de industria nos vayamos empapando de estas tecnologías”.

Respecto a la posible desaparición de equipos por la sustitución de esta tecnología, cuestión planteada por el moderador, los cuatro también están absolutamente de acuerdo: No.

“No van a desaparecer nunca porque lo real, desde mi punto de vista, será siempre mejor que lo virtual. Puedes utilizar el virtual como exterior de la ventana, pero el real siempre estará ahí. Nunca se llegará a ese punto”, asegura Sacristán.

“Lo interesante es que haya interactividad, que los actores puedan relacionarse con los objetos, con la iluminación existente. No tenemos que renunciar a ello si tenemos elementos reales. El hecho de utilizar extensiones digitales cada vez más sofisticadas, nos abrirá muchas puertas para facilitar la creación de modo muy distinto.  Pero lo real siempre se va a necesitar. Es más, creo que en este momento, el rol del departamento de arte, que tiene que generar los elementos que se integren con las proyecciones virtuales, es todavía más necesario y complejo que antes”, opina Aragonés.

Algo en lo que coinciden plenamente David y Carolina. “Hay ciertas escenas que tienen que realizarse en real. El virtual es un brazo de ayuda para que el actor se integre, para que el director vea cómo va a quedar, pero a nivel interpretativo, tiene que haber elementos físicos que ayuden a los actores en esa interpretación”.