Amable y seguro. Con esta premisa arrancaba la 23ª edición del Festival de Málaga que la crisis sanitaria actual obligó a reprogramar para unas fechas más propias de feria que de cine. Pero la ilusión seguía intacta y el trabajo para conseguir que este fatídico 2020 no pasara en blanco ha sido mucho. “Lo presencial es esencial”, decía su director, Juan Antonio Vigar, así que este año el certamen se ha visto reducido a los mimbres imprescindibles para salir adelante. Ha salido y ha superado el reto. Por Silvia Tinoco

La calle Larios engalanada durante el Festival de Málaga 2020

La calle Larios engalanada durante el Festival de Málaga 2020

La boda de Rosa de Icíar Bollaín tuvo el honor de inaugurar tan atípica edición. Y es que sólo el detalle de no encontrar la alfombra roja extendida por las calles de la ciudad ya despistaba a más de uno. Aun así, el público respondió y acogió con ganas la cinta protagonizada por Candela Peña, que además llegaba a las salas el mismo fin de semana. “Si os apetece verla, no esperéis porque las películas se la juegan en el primer fin de semana. Así que id al cine”, pedía el equipo.

Aquí arrancaba también #YoVoyAlCine, una campaña transversal puesta en marcha por la Federación de Distribuidores Cinematográficos – FEDICINE, y los exhibidores cinematográficos que este año ha acompañado al Festival para conectar con el público y animarle a volver a las salas de cine sin miedo, porque la cultura es segura.

Málaga ha sido el primer campo de pruebas con resultados positivos que ha demostrado que es posible recuperar nuestra vida cultural sin poner en riesgo nuestra salud, marcando la pauta para próximos eventos: se ha facilitado un protocolo de seguridad, eliminado eventos sociales y reducido aforos, establecido un sistema de reserva previa para la prensa a la hora de acceder a las proyecciones y presentaciones, se ha instalado señalética recordando la distancia social, público y prensa no han podido acceder a las salas sin que previamente se les tome la temperatura y se desinfectasen con gel hidroalcohólico, ha sido obligatorio el uso de mascarillas, etc.

Ahora sí, arriba el telón. Por delante, diez días de cine tan intensos como siempre, con más de 150 películas programadas: 31 títulos en Sección Oficial a concurso entre ficción y documentales, 8 en Málaga Premiere, 8 más en ZonaZine, más de 50 cortometrajes entre Sección Oficial y Animazine, Estrenos Especiales, Película de Oro, Cinema Cocina… Además del contenido de las actividades paralelas.

 

Sección Oficial

Un año más, la Sección Oficial ha sabido conjugar el atractivo de los consolidados nombres de nuestro cine con su afán por descubrirnos nuevos talentos. Mientras Icíar Bollaín inauguraba el festival, David Trueba nos presentaba Al otro lado del mundo y Achero Mañas regresaba tras diez años de ausencia con Un mundo normal, al otro lado de la balanza nuevos directores con sus óperas primas pedían paso: Las niñas de Pilar Palomero, El inconveniente de Bernabé Rico, Summer White de Rodrigo Ruiz Patterson…

Rueda de prensa de 'Las niñas' manteniendo la distancia de seguridad. La película se llevó la Biznaga de Oro a la Mejor Película Española.

Rueda de prensa de ‘Las niñas’ manteniendo la distancia de seguridad. La película se llevó la Biznaga de Oro a la Mejor Película Española (Foto: Ana Belén Fernández)

En un esfuerzo por imbuir de cierta normalidad esta edición, el certamen también ha apostado por la tecnología, consiguiendo así combinar lo presencial con lo virtual, tendiendo puentes con aquellas producciones e invitados que este año han tenido que participar desde el otro lado del charco. Así, gracias a la videoconferencia, Sandra Kogut pudo presentar Tres Veranos desde Brasil y Héctor Valdez charló con la prensa sobre Malpaso sin salir de República Dominicana, entre otros. El mismo sistema hizo posible que el director mexicano Arturo Ripstein y el actor argentino Óscar Martínez recibieran sus respectivos homenajes: Premio Retrospectiva para el primero y Biznaga Ciudad del Paraíso para el segundo.

Kiti Mánver también recibió su merecido homenaje en esta edición, de la que no sólo se marchó con la Biznaga Ciudad del Paraíso. La actriz presentaba en el Festival El inconveniente, primer largometraje de Bernabé Rico y el más premiado este año: Biznaga de Plata Premio del Público FlixOlé, Premio Jurado Joven a Mejor Largometraje de Sección Oficial, Premio ASECAN Ópera Prima, Premio Signis y, por supuesto, Biznaga de Plata de Mejor Actriz ex aequo para Kiti Mánver.

El premio Málaga Talent se lo llevó el joven director y montador Carlos Marqués-Marcet, quien además también presentaba título en el Festival, ya que gracias al cambio de fechas pudo terminar el montaje durante el confinamiento y entrar a concurso. La diseñadora de vestuario Tatiana Hernández, por su parte, recogía el Premio Ricardo Franco que reconoce el valor de los oficios del cine.

Participación virtual de los responsables de la brasileña 'Tres veranos'

Participación virtual de los responsables de la brasileña ‘Tres veranos’

Claro que no hay festival que se precie sin Gala y sin alfombra roja. Para evitar aglomeraciones y respetar así las medidas sanitarias, la tradicional alfombra se transformó en un photocall al que sólo los medios gráficos pudieron acceder y se trasladó hasta el Gran Hotel Miramar, edificio histórico de corte palaciego.

Por allí desfilaron caras imprescindibles del Festival como la del actor Raúl Arévalo, que venía con dos títulos que presentar: Black Beach de Esteban Crespo y Los europeos de Víctor García León; Luis Tosar con lo último de Daniel Calparsoro, Hasta el cielo; Nathalie Poza, que volvió a casa con la Biznaga a Mejor Actriz de Reparto por La boda de Rosa; Paz Vega y Javier Rey, protagonistas de La casa del caracol; Ernesto Alterio como padre de Gala Amyach, hija de Achero Mañas, en su última película. Y muchos más que no quisieron perderse el acto de valentía que supone apostar por la cultura, y sobre todo el cine, en momentos tan difíciles.

 

ZonaZine y Málaga Première

Perú, Brasil, México, Argentina, España… ZonaZine nos ha llevado a recorrer mundo gracias a los ocho títulos que se han presentado bajo su paraguas. Tres de ellos se han alzado con sendas biznagas: La botera de Sabrina Blanco (Argentina), Les dues nits d’ahir de Pau Cruanyes y Gerard Vidal (España), y Lúa vermella de Lois Patiño (España).

Málaga Premiere ha presentado 8 títulos con los que ha abarcado desde largometrajes basados en hechos reales, pasando por documentales sobre naturaleza, entrevistas póstumas y hasta estrenos de series de televisión.

Kiti Mánver recibió el Premio Ciudad del Paraíso (Foto: Álex Zea)

Kiti Mánver recibió el Premio Ciudad del Paraíso (Foto: Álex Zea)

Hemos conocido la historia de La mort de Guillem, último largometraje de uno de los homenajeados de esta edición, el director y montador Carlos Marqués-Marcet; y hemos asistido a un relato alternativo del crimen de los niñas de Alcásser en 75 días, obra de Marc Romero, ya fuera de concurso. También hemos valorado mucho más la belleza del lince ibérico gracias a Joaquín Gutiérrez Acha y Dehesa, el bosque del lince ibérico, y apreciado la vida a través de la última entrevista que el cantante Pau Donés concedió a Jordi Évole en Eso que tú me das.

El colectivo LGTB también ha tenido su representación a través de la Sesión Arcoíris, donde se proyectó A Stormy Night de David Moragas. Mientras que Grupo Ganga y RTVE cerraron los estrenos presentando su última producción, HIT, la nueva serie del prime time de TVE, que busca acercar a la televisión la realidad de los jóvenes de ahora desde sus aulas.

 

Estrenos Especiales

Fuel de Israel González y El secreto de Ibosim de Miguel Ángel Tobías han sido los dos estrenos especiales de esta edición. Dos títulos que, efectivamente, tienen mucho de especial.

Rodar Fuel en cuatro días en Almería y con un presupuesto de 6.000 euros es toda una hazaña. Nada detuvo a su director, Israel González, para contar una historia que se había convertido en una especie de sueño recurrente: Un hombre despierta en medio del desierto dentro del maletero de un coche atado a una cadena. Ese fue el germen de esta historia que quiere rendir un homenaje al western psicológico.

Publicidad de Atresmedia, patrocinador del evento

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Por otro lado, El secreto de Ibosim cuenta la historia de un poderoso empresario que descubre un material precioso en el subsuelo de la isla de Ibiza e intenta destruirla para conseguirlo, pero parece que la isla se lo impide. Un mensaje ecológico no sólo en la forma, sino también en el fondo, pues esta producción se ha convertido en la primera película sostenible y con huella de carbono cero. Protagonizada por Rodolfo Sancho y Cayetana Guillén Cuervo, entre otros, el El secreto de Ibosim está rodada en escenarios naturales, con vestuario de segunda mano, recurriendo a productos de proximidad… Y compensó su huella de carbono plantando árboles en Murcia.

“Hacer una película es un milagro, pero la importancia de este proyecto es que marca un camino a seguir, porque el único camino que nos queda es el de la sostenibilidad. No tenemos derecho a dejarles a las próximas generaciones un mundo peor que el que nos hemos encontrado”, decía su director.

 

Película de oro

Nada más y nada menos que 24 años después de su estreno, el Festival de Málaga ha entregado el reconocimiento de Película de Oro a El perro del hortelano de Pilar Miró. En 1996 se estrenaba este mítico título de nuestro cine que le valió a Miró el Goya a Mejor Dirección. Más tarde, en noviembre de 1997, Cineinforme le entregaba el premio a Película Española Más Taquillera del año en el marco de Expocine, en Marbella.

No faltaron a la cita los actores Carmelo Gómez y Fernando Conde, que compartieron anécdotas de rodaje; así como el hijo de la desaparecida directora, Gonzalo Miró, quien recordaba cómo le sorprendió a su madre el éxito de la cinta, rodada en verso.

Homenaje a 'El perro del hortelano' de Pilar Miró

Homenaje a ‘El perro del hortelano’ de Pilar Miró

El acto se completó con la proyección de la película y con la presentación del libro Pilar Miró. La ternura y la máscara. En sus páginas se traza una radiografía poliédrica de la cineasta, en cuya escritura han participado Carlos F. Heredero (coordinador), Fernando Bernal, Josetxo Cerdán, José Félix Collazos, Javier H. Estrada,Violeta Kovacsics, Fernando Lara, Andrea Morán Ferrés, Javier Rueda, Antonio Santamarina y Jara Yáñez.

 

Cinema Cocina

El Festival de Málaga ha acogido por tercer año consecutivo Cinema Cocina, un ciclo desarrollado en colaboración con Lumen Proyectos Gastronómicos que en su corta vida se ha ganado ya el cariño del público con su propuesta de aunar cine y gastronomía.

Un total de 13 producciones se han presentado este 2020, entre largometrajes y cortometrajes, que nos han permitido descubrir el poder del cacao (El sentido del cacao de Alberto Utrera), acercarnos a la verdad sobre los productos ecológicos (Darwin se sienta a la mesa de Arturo Menor), recuperar la figura de los últimos hortelanos (Los últimos de la Mejana. Rebeldía y esperanza de Patxi Uriz) o conocer qué tienen en común la cultura española y la asiática (Oro rojo de Jesús Sotomayor).

Aunque la novedad residía en la celebración de su I Concurso Cinema Cocina, lo que la ha convertido en la primera sección de cine culinario de un Festival no especializado que entra en Sección Oficial.

La Biznaga de Plata a Mejor Largometraje de esta primera competición ha sido para Oro rojo de Jesús Sotomayor, que encuentra en el atún rojo el nexo de unión entre la cultura asiática y la española. Mientras que Jin Tian Bu Hui Xia Yu (No creo que vaya a llover) de Adrià Guxens se alzaba con la Biznaga de Plata a Mejor Cortometraje con una historia sobre la diferencia generacional que se ha convertido sin querer en el último retrato de la China precoronavirus.

También volvieron a casa con una biznaga bajo el brazo Criollo de Pablo Banchero, mención especial del jurado; Purity de Alfred Oliveri, Biznaga de Plata Premio del Público a Mejor Largometraje; y El sentido del cacao de Alberto Utrera, Biznaga de Plata Premio del Público a Mejor Cortometraje.

 

Actividades paralelas

Si bien es cierto que este año el Festival de Málaga, dada la situación de crisis sanitaria, se ha reducido hasta los mimbres imprescindibles, ha habido actividades paralelas que se han salvado de la quema porque son también imprescindibles. Empezando por ‘Afirmando los derechos de las mujeres’, iniciativa que nació en el año 2007 con el objetivo de explorar y tratar temas que contribuyan a la concienciación social de los derechos de las mujeres.

Su entrega de biznagas también apostó por la tecnología y se realizó de manera virtual. The bass of women de Joana Fornós se llevó la Biznaga de Plata y ¿Por qué tan pocas? de Carlota Coronado hizo: Premio Especial del Jurado y Premio del Público. También se fallaron los galardonados de la muestra ‘Mujeres en Escena’, ciclo que arrancó en 2002 y que este año ha concedido la Biznaga de Plata Mujeres en escena al Mejor Documental a Nata Moreno, por su trabajo “Ara Malikian: una vida entre las cuerdas, Ca Nostra” de Laia Foguet ha obtenido la Biznaga de Plata Mujeres en escena al Mejor Trabajo de Ficción, mientras que la Biznaga de Plata Málaga Mujeres en escena ha sido para La pérdida de Machu Latorre.

Dentro de ‘Cinco Minutos de Cine’ asistimos a la edición más malagueña de esta sección, cuya finalidad es presentar un avance de producciones aún en desarrollo. Hombre muerto no sabe vivir de Ezekiel Montes y La casa del caracol de Macarena Astorga son dos proyectos totalmente opuestos: el primero aborda la transformación del sector de la construcción a través de su protagonista, que ha trabajado toda la vida en el sector; mientras que el segundo recupera la figura del escritor Antonio Prieto y su verano en la serranía malagueña buscando inspiración.

Representantes de la nueva Academia del Cine Andaluz

Representantes de la nueva Academia del Cine Andaluz

La sección de industria se ha visto reducida, por causas obvias, al formato online, celebrándose una primera parte en marzo y la segunda que tendrá lugar en noviembre. Sin embargo, dos actos tenían que encontrar su hueco en el calendario presencial del Festival, aunque fuese dentro de sus actividades paralelas: la presentación oficial de la Academia de Cine de Andalucía y la presentación de Profesetivales21.

Tras muchas conversaciones y varios intentos, el pasado junio se constituía la Academia de Cine de Andalucía que ha encontrado en el Festival de Málaga el marco ideal para su presentación oficial. El acto se celebró en el auditorio del Museo Picasso el sábado 22 de agosto y se convirtió en una emotiva reivindicación del valor de la industria cinematográfica andaluza y de la importancia de mantener vivo el cine en estos tiempos tan complejos.

La Academia de Cine de Andalucía está compuesta por un amplio grupo de profesionales del sector audiovisual, de todos los gremios y de todas las provincias andaluzas, y cuyo objetivo es “cohesionar e impulsar el sector, promocionar y difundir el cine andaluz, distinguir su excelencia creativa, estudiar y apoyar la trayectoria de sus cineastas, así como el recorrido histórico y de futuro de esta cinematografía con señas de identidad propias”, como señaló su presidenta constituyente y provisional Marta Velasco.

La entidad caminará de la mano de la Asociación de Escritoras y Escritores de Cine de Andalucía (ASECAN). No en vano es heredera de los casi 40 años que lleva ASECAN trabajando por la promoción del cine en Andalucía. “Espero que cohesione al sector y también a un territorio con tantas inquietudes. Eso es lo que tenemos que apoyar: a nuestro cine y a la gente que apoya nuestro cine, un sector económico importante que además ayuda a difundir nuestra cultura”, recordaba su presidenta, Lourdes Palacios.

Presentación de la Academia del Cine Andaluz

Presentación de la Academia del Cine Andaluz

El actor Antonio Dechent, vocal de la Academia, procedía seguidamente a leer el manifiesto, que ya está disponible, junto a la información necesaria para convertirse en académico, en la página web https://academiacineandalucia.com/.

La presentación concluía con unas palabras de Juan Antonio Vigar, director del Festival, que entonaba un “Larga vida a la Academia del Cine de Andalucía”, que puso a la sala en pie. “Oficialmente nace la Academia de Cine de Andalucía. Ahora tiene que crecer y eso es trabajo de todos. Hay que contarlo para ganar masa crítica y tener muchos académicos. Esto nos va a llevar a ganar peso específico y a construir nuestro futuro. Larga vida a la Academia, el mejor camino para ganar el máximo futuro para el cine andaluz”

Días más tarde, Juan Antonio Vigar se colocaba también al frente de una nueva presentación, aunque ya no como anfitrión, sino como participante. Se presentaba en el Teatro Cervantes Profestivales21, una coordinadora que agrupa a los Festival de Málaga, Huelva y Sevilla con la finalidad de compartir inquietudes, experiencias y desarrollar proyectos de colaboración.

Manuel H. Martín, Juan Antonio Vigar y José Luis Cienfuegos en el acto de Profestivales21

Manuel H. Martín, Juan Antonio Vigar y José Luis Cienfuegos en el acto de Profestivales21

Sus objetivos clave, como bien indicó a continuación Manuel H. Martín, director del Festival de Huelva, son dos: trabajar conjuntamente con la administración para realizar gestiones y elaborar proyectos comunes para desarrollarlos a lo largo del año entre los festivales en el campo de la profesionalización y la formación.

La situación actual no se lo está poniendo nada fácil al sector cinematográfico. Por eso, desde los festivales de Málaga, Huelva y Sevilla se plantea la necesidad de recuperar la relación directa con el público y reestablecer ese vínculo entre industria, público y medios. “El espectador ha perdido el hábito de ir al cine, igual que se ha perdido el hábito de rodar y de hacer festivales. Tenemos que aprender a hacerlo en las condiciones en las que estamos y ser comprensivos, pero este año no será cuantitativo, sino cualitativo”, señalaba Vigar.

Por su parte, Manuel H. Martín reconocía que “la situación actual reduce el público, merma el patrocinio y los ingresos, por eso nos gustaría ver de qué forma agilizar los trámites administrativos de manera que se tenga en cuenta el contenido artístico y sus particularidades; pero el éxito ahora es poder celebrar, poder rodar, poder estrenar, poder ir al cine y disfrutar del camino”.

Los tres invitados coincidían además en destacar que los festivales son dinamizadores de la economía en el territorio en el que se desarrollan y, en general, suelen dar más de lo que ingresan. Vigar ponía aquí un ejemplo práctico con el Festival de Málaga: “Por cada euro que el Ayuntamiento destinaba al Festival de Málaga, el festival devolvía a la ciudad 21,4 euros”. Y José Luis Cienfuegos hacía lo propio con el Festival de Sevilla: “En los últimos cinco años se han otorgado unos 700.000 euros de ayuda a la distribución para que las películas circulen y la industria sobreviva. Los festivales somos decisivos para la distribución y conocimiento del cine de autor en este país. Muchas películas no habrían llegado a salas si no fuera por los premios de los festivales”.

Atresmedia ha renovado su patrocinio con el certamen

Atresmedia ha renovado su patrocinio con el certamen

Por ello, Profestivales21 nace como un concepto a favor de los festivales, para que se consideren pieza necesaria en el tejido audiovisual y también se los vea como estructuras profesionalizadas que realizan actividades todo el año con un equipo estable.

Y aunque se trate de una iniciativa surgida en Andalucía, esta coordinadora está abierta a festivales de todo el territorio español. Vigar ya adelantaba que, “a falta de un trámite administrativo, la Seminci de Valladolid ha mostrado ya su interés por integrarse en Profestivales21”.

Si estuviera en nuestras manos entregar una biznaga, el premio al evento más misterioso de este festival se lo llevaría la Gala del Mediterráneo. En un breve acto introducido por Juan Antonio Vigar se presentó este evento aún sin fecha ni lugar determinado de celebración, pero su organizador, Miguel Rueda, adelantó que  “será punto de encuentro de personalidades nacionales e internacionales del mundo del cine, la cultura, el deporte, y la sociedad”.

También se anunció que en el marco de esta gala se estregarán dos premios, uno nacional y otro internacional, que reconocerán la trayectoria, dedicación y aportación de los galardonados. El objetivo es premiar categorías que no abarca el Festival, como por ejemplo un premio a la crítica, “pues hay grandes críticos que han ayudado mucho a promover el cine por todo el mundo”, señalaba la organización.

 

La Cultura cura

Quizás hayamos vivido un Festival de Málaga atípico. Sin duda, hemos sido testigo de momentos que sólo habrían podido producirse en esta edición, la más valiente y necesaria:

Ahora tenemos Academia de Cine en Andalucía y una coordinadora de festivales. Hemos asistido al estreno del último testimonio de Pau Donés y también al de la primera película ecosostenible. Cinema Cocina ha celebrado su primer concurso y Antonio Banderas ha entregado un galardón por videoconferencia. Aunque la primera biznaga de este festival y la más emotiva de todas la recibían los sanitarios que combaten esta pandemia en la Gala Inaugural.

Salva Reina en el acto de clausura de Málaga 2020 (Foto: Koke Pérez)

Salva Reina en el acto de clausura de Málaga 2020 (Foto: Koke Pérez)

Atípico, sí, pero eso también lo ha hecho muy especial porque cada uno de estos momentos representa que, a pesar de todo, hemos vuelto a vivir, algo que ha querido transmitir en varias ocasiones Juan Antonio Vigar: “Somos los primeros que somos conscientes de la situación y de que somos responsables de la salud de todos, pero la salud de todos no es incompatible con la celebración de eventos siempre que se sigan todos los protocolos. La cultura es un instrumento para el desarrollo intelectual y emocional de las personas, tenemos que volver a vivir”.

Málaga volverá a demostrar que sigue muy viva y apoyando al cine el año que viene, del 4 al 13 de junio, cuando se celebre la 24ª edición de su festival. Este aplazamiento del certamen, que prevé volver después a su fecha habitual en marzo, se debe a la necesidad de contar con suficientes producciones para hacer una adecuada selección, en un momento en el que los rodajes se han visto también aplazados por la pandemia. De nuevo serán 10 días dedicados al cine en español y en el que la organización espera recuperar su modelo tradicional, respetando siempre las medidas de seguridad que correspondan y demostrando que la Cultura cura.