La cinta con la que debutó en el largometraje Víctor Cabaco se ha hecho con los galardones a mejor película, actriz protagonista para Amaia Aberasturi, actriz secundaria para Ruth Díaz y actor secundario para Alberto Berzal.

Vitoria película premiosVitoria 3 de marzo sigue su recorrido internacional con éxito. Tras su paso por festivales de Tallin (Estonia), San Sebastián y el BCN Film Festival y su estreno en cines de la mano de Filmax en mayo del pasado año, le película se ha hecho con cuatro de los premios más importantes del Puglia International Film Festival, que ha finalizado esta semana en la ciudad italiana.

El filme, titulado en italiano Una marcia da ricordare, ha recibido el Premio Chiave d’oro 2020 al mejor largometraje; mejor actriz protagonista para Amaia Aberasturi; mejor actriz secundaria para Ruth Díaz; y mejor actor secundario para Alberto Berzal.

El jurado del festival destacó que “Vitoria 3 de marzo es una película de gran impacto, que representa con gran fuerza hechos reales pertenecientes a un momento histórico muy significativo. La reconstrucción histórica, la escenografía y el vestuario están muy bien estructurados. Una obra que logra transportar al espectador al interior de la historia, presentada con gran dominio del lenguaje cinematográfico”.

Héctor Amado y Juan Ibarrondo firman el guion de esta película, producida por Zaramaga Films AIE – Sonora Estudios y Gariza Films, que cuenta con la participación de RTVE y EITB. FIlmax también se ocupa de las ventas internacionales.

El reparto protagonista está integrado por Amaia Aberasturi, Mikel Iglesias, Ruth Díaz, José Manuel Seda, Alberto Berzal, Íñigo de la Iglesia, Iñaki Rikarte, Oti Manzano y Asier Macazaga. La banda sonora corre a cargo de José Luis Canal y ha sido interpretada por The Bulgarian Symphony Orchestra. , quien también se ocupa de las ventas internacionales.

Así es Vitoria 3 de marzo: El 3 de marzo, tras varios meses de huelga en demanda de aumentos salariales, las comisiones representativas de trabajadores en las empresas en lucha convocan una jornada de paro general en Vitoria, ciudad con un movimiento asambleario que preocupa al Gobierno, temeroso de su posible extensión al conjunto del Estado Español.

En la iglesia de San Francisco del barrio obrero de Zaramaga, miles de trabajadores y trabajadoras se reúnen en asamblea. En el exterior hay congregadas muchas personas más, y en medio, un centenar de agentes de Policía armada. Durante los sucesos del 3 de marzo de 1976 en Vitoria, cinco trabajadores resultan muertos a manos de la Policía.

Begoña, una joven de clase media, vivirá en primera persona aquellos hechos que sacudieron “una ciudad donde nunca pasa nada”.