El equipo de I+D de Cinemanext,  empresa especializada en ofrecer servicios a los exhibidores de cine, desde el primer momento del Estado de Alarma, se puso a trabajar en cómo convertir los cines en espacio seguros.

 

Sistema Cinemafase 10L de Cinemanext

Son muchos los productos que están ofreciéndose en el mercado con este objetivo; pero ¿cuáles son los sistemas de desinfección y control existentes para poder garantizar una experiencia segura a los espectadores?  A fecha de hoy en Cinemanext estamos en disposición de asesorar a nuestros clientes en cuáles son las mejores decisiones que pueden tomar en cada caso en este sentido.

Cada complejo escogerá una solución a su medida adaptando las herramientas disponibles a su situación y decidiendo qué incorporar y qué no. “No es necesario reinventarse, solamente tenemos que adaptarnos”.

 Se trata de poner en marcha medidas prudentes que sean lo menos invasivas posibles para no incomodar a los espectadores. Lo que hagamos tiene que notarse, para que se sienta seguro y a gusto, pero no ha de provocar olores ni riesgos”

Vicente Soriano, director técnico de Cinemanext Iberia, explicó en un webinar impartido el pasado 19 de mayo para todo el sector, el trabajo realizado por el equipo de Cinemanext, y de las diferentes opciones, cuáles son más recomendables tanto para el acceso al local, las zonas de pasillos y halls, las salas de butacas y las cabinas de proyección.

El acceso al local
Tenemos herramientas basadas en la medición de temperatura con cámara termográfica, el uso de un arco de desinfección con pulverización de biocida y unas toallitas desinfectantes.

¿Cómo medir la temperatura de la gente sin incomodarla? Disponemos de cámaras termográficas que, “detectan la presencia de caras dentro de una imagen, identifican la frente, y miden la temperatura a una velocidad impresionante (un segundo por persona) sin necesidad de que la persona mire a ningún sitio o se pare”.

Estas cámaras pueden estar hasta a 9 metros de distancia y tienen una precisión de 0,5 grados centígrados. Hay un modelo que se puede instalar en pared o techo y otro más económico para suelo cuya cámara estará a un metro y medio de altura. Si alguna persona da más de 37,5 grados, el monitor mostrará un cuadrado en rojo. A esa persona, se la podría apartar y se le haría una segunda prueba, esta vez ya con un medidor de mano.

También existe la posibilidad de utilizar un arco de desinfección. La persona, cuando pasa por él, es pulverizada con una solución desinfectante totalmente inocua y regulada por normas europeas.

Por último, para el acceso también se puede entregar al espectador unas toallitas que contiene un líquido bactericida o la alternativa de sobres con gel higienizante. En cualquier caso, ambas nos parecen soluciones “más elegantes y cómodas” que la de los dispensadores de gel.

La desinfección de las salas

El sistema desarrollado cumple con todas las premisas que nos marcamos al principio.

Tiene que ser un método rápido, eficaz contra el virus, económico, debemos poder conseguirlo fácilmente, que no ponga en riesgo ni a trabajadores ni a público, que no requiera muchos recursos y que pueda realizarlo el personal del cine tras ser formado”.

De los distintos métodos existentes, descartamos los basados en ozono y lejía, principalmente por ser demasiado irritantes y tóxicos para ser utilizados entre los pases de las películas.

“El ozono requiere nebulizar la sala y luego ventilarla. No podemos hacer que el público entre en la sala donde acabamos de aplicar ozono”, ha recalcado, aparte de que hay confusión con los distintos índices de concentración. La lejía la ha descartado también por el hecho de que “huele muy fuerte y destiñe las telas”.

La mejor de las soluciones y la más sencilla y asequible para los cines es el HClO, que es “el biocida más potente pero inocuo para las personas”. No es irritante ni tóxico, no huele, no destiñe las telas y a diferencia del ozono, no se tiene por qué generar en el momento, porque es almacenable (hasta 10 días).

Es un elemento que genera de manera natural nuestro cuerpo por los glóbulos blancos pero que se puede crear artificialmente con un aparato especial de electrolisis que solamente necesita agua y sal. Además, no es necesario estar protegido al aplicarlo y no hay que preocuparse por la concentración del HClO porque viene dada ya por la máquina. El agua que se utilice no puede ser dura, por lo que, en sitios de agua con cal, sería necesario descalcificarla.

Esta solución está regulada y autorizada por la ECHA (Agencia Europea de Productos Químicos) y la VAH (Asociación para la Higiene Aplicada). “No podemos generar HCLO que no esté avalado por normativa”, No se puede en locales públicos comprar una máquina o una sal a compañías que no están avaladas por las autoridades.

Cinemanext propone para generar el HCLO in situ, una máquina denominada Cinesafe 10, así como un pulverizador eléctrico, el Cinesafe 5, que es un equipo específico desarrollada para nosotros con el fin de conseguir un secado más rápido que el que se consigue con los pulverizadores normales.

En las pruebas realizadas por nuestro equipo técnico, en menos de 5 minutos y con 2 litros de HCLO pulverizamos una sala de 300 butacas. “El coste de generación por litro es de 0,012 euros el litro, por lo que es muy económico”.

Dado que se trata de un potente biocida e higienizante, el mayor ahorro puede venir también de no tener que comprar ningún otro producto de limpieza y a la vez que eliminamos todo tipo de residuos de envases de plástico de dichos productos.

El pulverizado con HClO no necesita de secado posterior, es 100% eficaz en muy pocos segundos y puede usarse para las salas, pasillos, hall, mostradores, etc.

Hay otra alternativa, aunque ésta es menos económica, que es la de la iluminación ultravioleta, que a la frecuencia de 254 nanómetros, destruye los virus. Por tanto, con este método se necesita de una luminaria que genere esta frecuencia para acabar con el virus.

La generación de ultravioleta lleva necesariamente una generación de ozono, pero, conviene saber que hay luminarias bien diseñadas que tienen capas que eliminan el ozono para que no llegue al exterior. También llevan un sensor de infrarrojos de presencia. “El ultravioleta es dañino para la piel y puede quemar por lo que no nos podemos exponer, de modo que el sensor permite que, si hay una persona cerca, se apaga automáticamente”.

La cabina de proyección

Si bien no va a haber una obligación gubernamental, no deja de ser un espacio de trabajo, por lo que convendría desinfectarla también, Aquí Cinemanext sí cree que es necesario utilizar la opción del ultravioleta. “El HClO no se puede utilizar porque no se puede pulverizar líquido sobre equipos electrónicos.

En palabras de Vicente Soriano, Director Técnico de Cinemanext “Con la combinación de todos estos elementos podemos conseguir que nuestro cine se vea como un oasis y que la gente esté tranquila porque es un entorno seguro”.