La crisis del coronavirus ha supuesto un desafío para la humanidad, por lo que Telefónica, consciente de la necesidad de la digitalización, trabajará en el apoyo de la conectividad de las personas.

Telefónica aboga por definir un Nuevo Pacto Digital, en el que la tecnología sirva para mejorar la vida de las personas

En tiempos de pandemia, estar conectados cobra más relevancia que nunca. El Covid-19 ha obligando a cambiar la educación, la forma de trabajo, de entretenimiento, e incluso de comunicación. Cada vez son más los españoles los que confían en Internet. El ocio digital se convirtió en 2019 en la principal palanca de crecimiento de la Red, destacando el negocio del videojuego y el auge de los abonados a la televisión de pago. Ambos son un reflejo de una sociedad española cada vez más digital.

Según el sdiE 2019, España progresa en su transición digital y se encuentra a la cabeza en conectividad con infraestructuras de primer nivel. Cabe destacar que tres de cada cuatro hogares tienen cobertura de fibra óptica y nueve de cada diez españoles son usuarios de Internet. La tecnología de banda ancha es la que más está creciendo, y ha pasado ya del 63% al 77% en tan solo dos años. Una penetración que sitúa a España en el primer lugar en cuanto a cobertura y clientes de fibra óptica en Europa.

La tecnología de banda ancha es la que más está creciendo, y ha pasado ya del 63% al 77% en tan solo dos años.

La transformación digital de la industria se ha convertido en una realidad indispensable, una realidad en la que España supera la media europea. Pero, el mayor reto lo tienen las PYMES y los Autónomos, que deben localizar sus esfuerzos en esa digitalización.  Dos de cada tres empresas españolas se están quedando rezagadas en este proceso y la reinvención digital de España podría tener un impacto que podría alcanzar un valor anual equivalente al 1,8­% del PIB hasta 2025.

Parece que la formación en competencias digitales de los españoles se presenta como una oportunidad para lograr esta digitalización. En nuestro país, poco más de la mitad de las personas entre 16 y 74 años poseen capacidades digitales básicas. Según el indicador DESI, España se sitúa en el puesto 17 en la dimensión de capital humano, lo que equivale a 3,5 puntos por debajo de la media europea.

La falta de habilidades digitales es una de las principales causas que limitan el uso de diferentes servicios digitales. El 14,5% de la población no compra en internet por falta de habilidades o conocimientos y tampoco hace uso generalizado de la Administración electrónica por el mismo motivo. Esta situación se agrava si la empleabilidad de las personas depende cada vez más de su nivel de capacitación digital. Fomentar las vocaciones STEM, y STEAM se ha convertido en una labor urgente, ya que los últimos datos disponibles del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte reflejan que el número de matriculados en carreras técnicas tales como Ingenierías y Arquitectura ha descendido un 28% en los últimos años.

Además, es importante destacar que esa capacitación digital debe trasladarse también a las disciplinas humanísticas y a fomentar una actitud creativa, lo cual será indispensable para afrontar los empleos del futuro. Se trata de integrar las ciencias y las tecnologías con la visión humanista.

Telefónica apuesta por trabajar de manera ética para mejorar la vida de las personas con la tecnología.

Por lo tanto, es necesario un nuevo contrato social entre gobiernos, empresas y sociedad civil para que nadie se quede atrás. Telefónica es consciente de las oportunidades que ofrece esta revolución digital y, a través de su Manifiesto Digital, la compañía se ha comprometido a trabajar de manera ética para mejorar la vida de las personas con la tecnología.

Uno de los desafíos que presenta esta revolución digital es la inclusión, nadie debe quedarse fuera del cambio. El proceso de transformación repercute directamente en la economía, en la democracia y en la aplicación efectiva de los derechos. Por ello, las políticas sociales y fiscales deberán adaptarse a la sociedad digital.

El documento de Telefónica aboga por definir un Nuevo Pacto Digital, en el que la tecnología sirva para mejorar la vida diaria de todas las personas.  “Se trata de renegociar, redefinir y reafirmar valores comunes para construir nuestro futuro digital sobre la base de principios como la equidad y la no discriminación, la responsabilidad, la inclusividad y la capacidad de elección y en el que la tecnología sirva para mejorar la vida diaria de todas las personas”.

Desde la Fundación Telefónica tienen claro que el mayor desafío al que debemos enfrentarnos es la gestión de la transición hacia una sociedad más tecnológica y hacerlo con éxito. Además, han destacado que los beneficios de la digitalización no deben llegar solo a unos pocos sino que debe asegurarse de que todos participen en un mundo conectado.

Por todo ello, es necesario un nuevo paradigma de políticas y de regulación basado en la rendición de cuentas, la transparencia y la autorregulación, junto a un enfoque más adaptado al entorno digital de las políticas públicas y la supervisión de los mercados. De esta forma, las empresas tendrán que adoptar un enfoque ético para el uso de los datos y de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial o los algoritmos, y asumir su responsabilidad por el impacto que generan en la sociedad.

Esa Inteligencia Artificial se ha convertido en la tecnología más disruptiva que ha conseguido revolucionar todos los sectores de la sociedad. Sus aplicaciones abarcan desde la compra on line a servicios de diagnóstico y tratamiento de enfermedades hasta el auge del uso de la voz en dispositivos electrónicos. Ciudadanos, empresas, Administraciones Públicas, organizaciones no gubernamentales, entidades educativas y cualquiera otra institución se relacionan e interactúan. Y cada vez son más las tareas y funciones desempeñadas por máquinas.

Uno de los ámbitos que más ha de contribuir a evolucionar la IA es el de la interacción con la voz a través de dispositivos inteligentes. La media mundial se sitúa en el 43%, y la lista la encabezan China e India, donde más del 50% utiliza esta funcionalidad. Pero, ¿Y en España? Hasta un tercio de los encuestados se dirige oralmente a los sistemas inteligentes de reconocimiento de voz. Las predicciones apuntan que de aquí a diez años la mayoría de las compañías habrán incorporado sistemas inteligentes en sus procesos de negocio, lo que demuestra un crecimiento exponencial que lleva consigo un reto: “las máquinas deben trabajar por el bien común y debemos asegurarnos de que no perjudican a ningún colectivo o persona”.

La Inteligencia Artificial ha conseguido revolucionar todos los sectores de la sociedad

Un futuro próximo nos trae la tecnología 5G con redes más rápidas, mucho más seguras, mucho más simples, con menor latencia y mucho más inteligentes. Actualmente hay 7.000 millones de aparatos conectados, cifra que espera superar los 21.500 millones en cinco años.

Las fábricas inteligentes son otro de los sectores que está sufriendo una profunda revolución es el productivo, con la aparición de la Industria 4.0. Este término hace referencia a empresas y plantas industriales cuyo sustento principal es la información en grandes cantidades procedente de los objetos conectados a las redes, que es almacenada y analizada para poder optimizar los procesos, mejorar los tiempos de fabricación y minimizar los costes de producción. Se trata de instalaciones que combinan de forma intensiva el internet de las cosas con la inteligencia artificial, el big data, el cloud y el edge computing, además de otras tecnologías, como blockchain. 

En las fábricas inteligentes la información se convierte en un factor de producción.

En las fábricas inteligentes la información se convierte en un factor de producción.

Las empresas industriales españolas esperan que, en un plazo de cuatro años, aumenten sus ingresos en torno al 11% y se reduzcan los costes casi en una quinta parte gracias a esa digitalización. Pero hay que tener en cuenta que las PYMES aún tienen que recorrer un largo camino hacia la digitalización. Según muestran los datos, aunque un 23% de las compañías grandes y medianas hacen un uso regular del cloud computing, esta cifra cae hasta el 9% en el caso de la microempresa. En el caso del uso de análisis a través de big data en el sector productivo, este se lleva a cabo en poco más de la décima parte de las pymes y grandes, y un reducidísimo 2% de las micro de menos de 10 empleados, que representan en torno al 95% del tejido empresarial de nuestro país. 

Por último, según estudio de PwC Industria 4.0 Global Digital Operations Study 2018, se estima que 2 de cada 3 empresas españolas se están quedando rezagadas en el proceso de digitalización, y solamente el 20% de sus ingresos procede de productos y servicios digitales. Acelerar esta digitalización para las PYMES y los Autónomos puede contribuir a hacer que repunte la economía creando empleo en uno de los sectores más castigados junto al turismo y los servicios.