Durante el estado de alarma decretado para atajar la crisis del coronavirus se ha dado a conocer el nacimiento de ALÍA– Alianza de la Industria Audiovisual, una asociación que reúne a las más importantes empresas de servicios audiovisuales en España, ya sea de producción o postproducción. En Cine&Tele hemos entrevistado a uno de sus portavoces provisionales, Roberto Sacristán, director general de Aluzine.

Roberto Sacristán de Aluzine y Alía y Frieder Hochheim de Kino Flo

A la izquierda el director general de Aluzine, Roberto Sacristán, uno de los portavoces provisionales de la nueva ALÍA. Junto a él en la imagen Frieder Hochheim, fundador de Kino Flo.

Una de las conclusiones que se pueden sacar de esta situación de crisis es que es prioritario y fundamental aunar esfuerzos para aportar soluciones y avanzar como sector.

Las industrias técnicas llevan años sin tener un interlocutor, tras la desaparición de AITE, por lo que esta asociación sin ánimo de lucro llega para cubrir ese vacío y defender sus intereses ante instituciones y entidades tanto públicas como privadas.

Alía engloba empresas de diversas tipologías: platós, iluminación, sonido, cámaras, DIT, dailies, etalonaje, E-Motion, postproducción de sonido, VFX, salas de mezclas, subtitulado, almacenamiento archivos, autorías, restauración, distribución de deliveries, control de calidad, etc.

Para conocer mejor los objetivos de esta nueva asociación y el contexto de su surgimiento, hemos contactado con Roberto Sacristán, director general de Aluzine, que es uno de los portavoces provisionales junto a Roberto Butragueño de Elamedia Studios y Javier Valdés de Ad Hoc Studios.

 

Cine&Tele: ¿Cómo ha surgido esta iniciativa de ALÍA? ¿Estabais trabajando en ella desde hace tiempo o ha sido la crisis del coronavirus la que ha incitado esta unión?

Roberto Sacristán: Llevábamos ya varios meses dándole vueltas a la asociación, ya que la industria audiovisual no estaba representada en su conjunto pero, dada la situación actual, nos hemos visto obligados a acelerar el proceso.

 

C&T: Ahora mismo hay unos representantes provisionales, ¿qué calendario os marcáis para celebrar una votación que conforme una Junta Directiva, se aprueben unos estatutos, etc.?

R. S.: En el momento actual, y mientras dure el estado de alarma, la verdad es que se complica todo. Pero nuestra intención es poder elegir una junta general en los próximos días.

C&T: Desde la desaparición de AITE, el sector de las industrias técnicas no ha tenido la representación asociativa que se merece. ¿Por qué se ha tardado tantos años en recomponerse como gremio para defender intereses comunes?

R. S.: Efectivamente, como dije antes, no había ninguna representación de nuestra industria. La idea de volver a asociarnos siempre estuvo encima de la mesa, pero diversos motivos la fueron retrasando. Este momento parece perfecto para retomar el proyecto.

 

C&T: ¿Qué objetivos os marcáis? ¿Pretendéis que sea una alianza muy activa en el panorama audiovisual?

R. S.: La intención de ALÍA es proteger y apoyar a toda la industria audiovisual, provocando la comunicación entre todos sus miembros y detectando las necesidades, para que, todos unidos, defendamos nuestra industria.

La intensidad en nuestra actividad dependerá de la rapidez en la consecución de los objetivos que nos marquemos.

C&T: En lo más urgente, estamos afrontado una situación excepcional derivada de la pandemia global. ¿Qué reivindicaciones y medidas estimáis oportunas sobre todo en lo que atañe más específicamente a las empresas de servicios?

R. S.: Lo más importante en estos momentos es la salud de las personas, por eso pondremos nuestro mayor énfasis en volver a nuestro trabajo (rodajes y postproducción) de la manera más segura y lo antes posible.

Si tardamos más de lo necesario, el problema económico se agravará tanto que para muchos será insalvable. Para eso necesitaremos estar unidos y conseguir el apoyo de productoras y profesionales para poder activar los rodajes de una manera segura conjuntamente con instituciones como ICAA, las Comunidades Autónomas, FEMP y Sanidad.

 

C&T: Más allá de este hecho sobrevenido, como publicamos hace unos meses en un amplio reportaje, las industrias técnicas en España pasan por un momento dulce porque se está produciendo mucho. ¿Cómo valoráis el papel de las empresas de servicios en este escenario multiplataforma y con un gran crecimiento de producción de contenidos?

R. S.: Hasta que comenzó el estado de alarma, las empresas técnicas estaban creciendo y mejorando día a día, tras recuperarnos de la última crisis. Esto fue posible, entre otras cosas, gracias a las grandes inversiones y mejoras que hemos podido realizar en los últimos años.

Gracias a ello y al boom de las plataformas, nuestra industria se ha posicionado como una de las más potentes e innovadoras, prueba de ello es el gran número de producciones que llegan de otros países.

Las mejores productoras internacionales eligen rodar en nuestro país, no solo por las localizaciones, sino también por el buen trabajo de las empresas técnicas y la excelencia de los profesionales que encuentran aquí.

C&T: En el medio y largo plazo, ¿cuáles creéis que son las mayores necesidades que tiene el sector de las industrias técnicas y en la que vais a centrar el debate con las instituciones y el resto de agentes del audiovisual?

R. S.: Una vez superada esta situación, debemos crear un entorno de seguridad y protección para que no nos vuelva a ocurrir algo similar. En paralelo, seguiremos creciendo y posicionándonos como una industria competitiva que resulte atractiva para producciones tanto nacionales como internacionales.