En un comunicado que titulan ‘Las pérdidas no son de ficción’, la Asociación Galega de Productoras Independientes (Agapi) ha hecho un balance para valorar el impacto de la crisis del coronavirus. Por el momento, estiman pérdidas de más de 3 millones de euros que afectan a un total de 20 proyectos en marcha. La mayoría son largometrajes de ficción pero también hay documentales, cortometrajes y series.

‘La isla de las mentiras’ de Filmax, prevista para el 29 de mayo.

Los largometrajes y las series sustentan el entretenimiento de gran parte de los hogares en estos momentos de confinamiento pero el sector audiovisual está en un momento muy difícil por la paralización de la actividad, lo que deriva en una merma económica importante.

Los rodajes son los más impactados, pues se han paralizado en su totalidad y muchos han tenido que posponer sus fechas de inicio. Además, la suspensión de los festivales interrumpe la exhibición y distribución de películas que ya contaban con selecciones y confirmaciones de estreno.

La llegada a las salas comerciales también se ha visto truncada, es el caso de Lúa Vermella de Lois Patiño recientemente estrenada en el Festival de Berlín y que han tenido que atrasar su estreno comercial previsto para abril.

También ocurre lo mismo con La isla de las mentiras dirigida por Paula Cons y distribuida por Filmax. María Soliña de Ignacio Vilar no es seguro que se lancen en la fecha de estreno prevista (15 de mayo por Vía Láctea Filmes). Algunos títulos como O que arde vieron interrumpidos de forma abrupta su periplo en salas.

La financiación también se encuentra, en muchos casos, a la espera, por lo que el sector audiovisual gallego independiente ve con preocupación la supervivencia de algunos de sus proyectos para este 2020, que ya acumulan un 16% de media en pérdidas.

“La parte económica es siempre el talón de Aquiles, el esfuerzo por conseguir el dinero necesario para sacar adelante los largometrajes de ficción, documentales, cortometrajes y series es el gran reto al que se enfrentan las productoras independientes. Por este motivo, se vive con mucha frustración la situación de incertidumbre financiera”, indican desde Agapi.

Dado que el audiovisual ya tuvo un gran perjuicio tras la crisis del 2008, esta situación podría ser la puntilla para muchas empresas. Agapi solicita medidas económicas consensuadas con las Administraciones que ayuden a paliar esta difícil situación, entendiendo las prioridades sanitarias que tienen ahora los Gobiernos.

“Esta crisis para la que nadie estaba preparado y de la que todavía no sabemos cuál será su final, ha azotado duramente al audiovisual gallego, por lo que desde Agapi trabajan diariamente para dar apoyo a todos sus socios. Esperemos que el fin de todo esto se resuelva con un giro de guión inesperado”, concluyen.