Con el fin de paliar los efectos de la situación económica derivada de la crisis del coronavirus, el Consejo de Ministros ha aprobado una línea de avales con una dotación de hasta 100.000 millones de euros, si bien el primer tramo activado tiene un importe de 20.000 millones, de los cuales el 50% se reservará para garantizar préstamos de autónomos y pymes. Se garantizará el 80% de los nuevos préstamos y renovaciones de operaciones financieras.

La Línea de Avales para empresas y autónomos, recogida en el Real Decreto Ley 8/2020 de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19, es una de las medidas principales que está impulsando el Gobierno en estos momentos de incertidumbre.

Será gestionada a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y avalará la financiación otorgada por entidades de crédito, establecimientos financieros de crédito, entidades de dinero electrónico y entidades de pagos a empresas y autónomos.

Busca atender, entre otros, pagos de salarios, facturas, necesidad de circulante u otras necesidades de liquidez, incluyendo las derivadas de vencimientos de obligaciones financieras o tributarias.

La idea es inyectar liquidez económica para, entre otras, empresas del sector cultural, muy vulnerables a situaciones de crisis como esta. El sector cultural está compuesto mayoritariamente por un tejido de pequeñas empresas y microempresas (sólo el 0,7% de las empresas tienen más de 50 trabajadores).

El aval garantizará el 80% de los nuevos préstamos y renovaciones de operaciones solicitadas por autónomos y pymes. Para el resto de empresas, el aval cubrirá el 70% del préstamo nuevo concedido y el 60 de las renovaciones.

Podrán solicitarlos quienes no estuvieran en situación de morosidad a 31 de diciembre de 2019 ni en procedimiento concursal a 17 de marzo de 2020. Los avales tendrán carácter retroactivo y podrán solicitarse para las operaciones formalizadas con posterioridad a la entrada en vigor del Real Decreto-ley 8/2020, que se produjo el pasado día 18 de marzo.

El aval emitido tendrá una vigencia igual al plazo del préstamo concedido, con un plazo máximo de cinco años. El coste del aval, de entre 20 y 120 puntos básicos, será asumido por las entidades financieras.

Las entidades financieras se comprometen a mantener los costes de los nuevos préstamos y de las renovaciones que se beneficien de estos avales en línea con los costes aplicados antes del inicio de la crisis del COVID-19.

El Ministerio de Cultura señala que está trabajando con los demás departamentos ministeriales para garantizar medidas transversales y, tras la ronda de conversaciones mantenida con las principales asociaciones del sector, buscará adaptar las líneas de ayudas que concede a las nuevas circunstancias.

Asimismo, está preparando una campaña a nivel nacional de apoyo a la cultura para atraer a los ciudadanos a la actividad cultural una vez superada la grave situación en la que estamos es estos momentos.