En los últimos días hemos venido relatando en Cine&Tele la última hora de cancelaciones y aplazamientos, así como las propuestas y opiniones de distintas entidades para buscar soluciones ante la crisis que ha provocado el COVID-19. Spain Film Commission acaba de dar a conocer los datos que ha recabado sobre paralización de rodajes, con el fin de que tengamos una fotografía lo más exacta posible de la situación actual.

‘Nieva en Benidorm’, uno de los últimos largometrajes españoles cuyo rodaje pudo acabarse (Foto: Zoe Sala Coixet / El Deseo)

El estado de alarma está afectando de manera fundamental al funcionamiento habitual del país y eso implica también a la industria audiovisual, que prácticamente se encuentra en suspensión absoluta.

Uno de los organismos que mejor puede poner el termómetro a la situación actual es Spain Film Commission, asociación sin ánimo de lucro que desde 2001 trabaja para posicionar a España como destino de rodajes audiovisuales, coordinando los esfuerzos de una amplia red de film commission y film offices distribuidas por todo el país.

Según los datos de que dispone Spain Film Commission, desde el miércoles 11 de marzo se han ido suspendiendo paulatinamente los rodajes hasta su paralización total desde la aplicación de las medidas establecidas en el decreto de estado de alarma.  Son más de 300  los rodajes que se han visto aplazados o cancelados.

Desglosando por tipologías de proyectos, un 26% son rodajes publicitarios, un 13% de series de TV, un 12% de programas de TV, un 11% de largometrajes de ficción, un 10% de documentales, un 9% de cortometrajes, un 7% de shootings fotográficos, un 5% de videoclips y un 7% de otros rodajes. El 52% del total corresponde a rodajes español y el 48% a internacionales.

Spain Film Commission, que agrupa a más de 30 oficinas de la red pública de film commissions y film offices, ha elaborado un documento con medidas urgentes dirigidas al Presidente del Gobierno y a las distintas áreas de la Administración, que tendrán por objetivo reimpulsar la industria de rodajes para contrarrestar los efectos adversos provocados.

Es necesario enviar un mensaje de tranquilidad a los mercados internacionales y a los profesionales de la industria para que este parón sea únicamente un aplazamiento de proyectos y no cancelaciones definitivas.

Asimismo, las propuestas buscan que se concreten los proyectos que las distintas film commission y film offices habían captado ya y que se logren atraer nuevos rodajes para recuperar así la competitividad de nuestra industria frente a otros destinos.