En el decreto del Gobierno de España que regula el estado de alarma en el que el país se encuentra en estos momentos, se refleja que todos los comercios deben permanecer cerrados a excepción de supermercados, farmacias y otros locales de primera necesidad. Muchos cines ya habían decidido cerrar para frenar la expansión del coronavirus pero ahora no existe otra posibilidad.

Hace unos días publicábamos cómo FECE anunciaba que los cines de la provincias de Madrid, La Rioja y Álava habían decidido limitar el aforo a un tercio de su total.

Conforme avanzaron los días, muchos complejos, entre ellos los de grandes cadenas como Yelmo, Cinesa o Kinépolis, decidieron ‘bajar la persiana’ para contribuir al proceso de distanciamiento social de forma que se pueda controlar mejor la pandemia actual del COVID-19.

Tras la decisión del Consejo de Ministros del Gobierno de España de este fin de semana, ningún local cultural y ocio tiene permitido estar abierto.

La situación supondrá un duro golpe para el sector. De hecho, hay películas que se habían estrenado recientemente que podían tener un buen recorrido que es ahora cercenado. Especialmente sangrante es el caso de la nueva superproducción de Pixar-Disney, Onward, pero también otros títulos fuertes como Bloodshot o El hombre invisible. ¿Volverán a liderar la taquilla cuando todo pase, que esperemos que sea más pronto que tarde?

En las últimas fechas, antes de la declaración de estado de alarma, las distribuidoras se habían ido viendo obligadas a retrasar la fecha de lanzamiento de estrenos. Lo nuevo de James Bond (Sin tiempo para morir) o la española Operación Camarón fueron los primeros casos pero también ha afectado a otras cintas como Ofrenda a la tormenta, Un amigo extraordinario, Mulán, Un lugar tranquilo 2, La belle époque, Peter Rabbit 2, etc.

Evidentemente, se va a producir una saturación de novedades cuando la situación se normalice. ¿Tendrán sitio todos? ¿Habrá nuevos movimientos de aplazamientos en cadena?

La situación no afecta únicamente a la exhibición, sino que la producción también se ha interrumpido. Aunque no existen restricciones drásticas en cuanto al desempeño laboral, la gran mayoría de rodajes de cine y televisión se han suspendido.

El presidente de la Academia de Cine, Mariano Barroso, ha mandado una carta a los académicos a este respecto. “Esto se está traduciendo ya en un golpe tremendo para muchas y muchos cineastas, actores, técnicos, guionistas, etc. Sin embargo y paradójicamente, la gente está disfrutando de nuestros trabajos en sus casas más que nunca. Esa es también la naturaleza de nuestra profesión”, declara Barroso.