Aunando cine y network marketing, Rollyhoo plantea un modelo de negocio que pretende transformar el mundo de la producción audiovisual. Fundada por dos emprendedores con más de 20 años de experiencia en la industria cinematográfica y del marketing, cuenta con una inversión inicial de más de 100.000 euros. “España tiene un problema de base: la falta de financiación y recursos en la industria audiovisual”, asegura uno de sus cofundadores.

Tony Higueruelo, fundador y CEO de Rollyhoo, y Cristina Palomino, CFO y copropietaria.

“Rollyhoo es un modelo de negocio que provocará una transición en la forma de hacer cine a nivel mundial, ya que la propuesta es muy atractiva en el extranjero por las elevadas ganancias que genera este sector”, apunta Tony Higueruelo, CEO de Rollyhoo.

La empresa se define como la primera productora de cine participativa en el mundo, que permite a empresas e inversores particulares participar de la financiación de proyectos audiovisuales y conseguir beneficios.

Actualmente, la plataforma opera a nivel global y puede recibir participaciones en los proyectos desde cualquier parte del mundo. Desde 2019, Rollyhoo ha logrado expandir sus fronteras a República Dominicana, Guatemala y Colombia.

El objetivo, en cinco años, es disponer de diferentes sedes estratégicamente ubicadas en Europa y Latinoamérica, para poder realizar coproducciones internacionales, financiar proyectos propios en cada país y posibilitar proyectos de coproducción más ambiciosos.

La compañía prevé cerrar este año 2020 con 2.500 socios, de los cuales el 25% serán BeRolly. La facturación estimada es de 280.000 euros, y se prevé una expansión en el corto plazo al resto de Europa y Latinoamérica. De cara al 2025, el crecimiento continuará: la empresa prevé abrir sedes estratégicamente ubicadas y contar con más de 10.000 socios activos.

“España tiene un problema de base: la falta de financiación y recursos en la industria audiovisual”, indica Higueruelo. Los promotores de Rollyhoo diseñaron un sistema de bonificaciones, asesorados por expertos del sector, que combina inversión con network marketing o marketing multinivel.

El marketing multinivel es una estrategia en la que los asociados son retribuidos, no solo por las ventas que ellos mismos generan, sino también por las ventas generadas por las personas que forman parte de su estructura organizativa.

Se puede participar como inversor y como BeRolly, categoría de socio-inversor de la empresa. La inversión económica en el proyecto puede partir de los 100 euros, lo que otorga derecho a una parte de los beneficios de la explotación del filme; o puede ser más elevada, a partir de 30.000 euros, en la que, además de los beneficios, se obtiene una deducción fiscal a través de la denominada Agrupación de Interés Económico (AIE).

Convertirse en BeRolly o promotor del proyecto es la iniciativa para captar nuevos socios e inversores que contribuyan a la financiación de las películas y obtengan, al mismo tiempo, una rentabilidad económica por cada nueva incorporación.