El largo camino del Brexit por fin se acabó. Aunque quedan once meses de negociaciones, lo cierto y real es que Reino Unido ya no tiene ni voz ni voto en las instituciones europeas.

Si esto hubiera sido así hace unos años, no habríamos tenido que renunciar en España a contar con los estudios de rodaje más avanzados del mundo, la Ciudad de la Luz de Alicante, ahora desmantelada por una denuncia procedente de los Estudios Pinewood de Londres.

A continuación, nos hacemos eco de un texto publicado por Julián Pavón, que ha sido Director del Servicio Europa de la Fundación Universidad Empresa (Cámara de Comercio de Madrid).

El catedrático señala de manera jocosa que el general Charles De Gaulle debe de estar brindando con champagne en la otra vida ya que él vetó la incorporación de Reino Unido a la Unión Europea en 1961.

Pavón subraya  que el general destacaba la “la fidelidad de Reino Unido a Estados Unidos, su explícito egoísmo histórico y sus fuertes vínculos en la Commonwealth” como obstáculos para el avance de la Unión Europea.

No fue hasta que dimitió De Gaulle en 1969 que cambió el rumbo de los acontecimientos. Se permitió la entrada de Gran Bretaña en 1973, junto con Irlanda y Dinamarca.

No obstante, desde entonces, como remarca Pavón, no entraron en el Euro ni en el Acuerdo Schengen de libre circulación de personas, “buscaron un trato privilegiado (cheque británico)) y siempre estuvieron “en contra de avanzar en la unión política”.

Frente a los lamentos generalizados por el Brexit, hay voces que estiman que es una “gran noticia para la Unión Europea. ¡Al fin solos!”

A través de este enlace, puedes ver el vídeo-parodia que ha añadido, en el que la política de Exteriores de Gran Bretaña queda al descubierto en clave de humor.