La Comisión Europea ha aprobado un conjunto de instrumentos en forma de medidas de reducción del riesgo acordado por los Estados miembros de la UE, a fin de hacer frente a los riesgos de seguridad relacionados con el despliegue de las redes móviles de quinta generación.

Como consecuencia del llamamiento del Consejo Europeo para adoptar un planteamiento concertado en relación a la seguridad de las redes 5G y a la consiguiente Recomendación de la Comisión, del pasado marzo; la Comisión Europea ha presentado este miércoles una serie de medidas con las que pretende reforzar la ciberseguridad durante el desarrollo de las nuevas redes de conexión 5G.

Desde aquel momento, los Estados Miembros han ido identificando riesgos y  puntos vulnerables a escala nacional y han publicado una evaluación conjunta de riesgos de la UE. A través de este paquete de medidas, los Estados miembros se comprometen a avanzar de manera conjunta sobre la base de una evaluación objetiva de los riesgos identificados y de medidas de mitigación proporcionadas. Con la Comunicación adoptada este miércoles, la Comisión pone en marcha las medidas pertinentes en su ámbito de competencias y pide que se adopten las medidas clave de aquí al 30 de abril de este año.

La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Margrethe Vestager, ha declarado que “las redes 5G nos permiten hacer muchas cosas. Esta tecnología hace posible unos medicamentos personalizados, una agricultura de precisión y redes energéticas que pueden integrar todos los tipos de energía procedente de fuentes renovables. Así cambiarán las cosas para mejor, pero solo lo harán si podemos garantizar la seguridad de nuestras redes. Solo entonces los cambios digitales redundarán en beneficio de todos los ciudadanos”. Vestager, ha asegurado que las recomendaciones se han hecho de manera objetiva y “a medida de los riesgos identificados. Lo que estamos definiendo hoy es una estrategia europea para el 5G que respete la naturaleza abierta del mercado interior y la seguridad de los ciudadanos y nuestra soberanía tecnológica”.

Margaritis Schinas, vicepresidenta responsable de la Promoción de nuestro Modo de Vida Europeo, ha señalado que “nna verdadera Unión de la Seguridad es la que protege a los ciudadanos, las empresas y las infraestructuras críticas de Europa. Las redes 5G serán una tecnología innovadora, pero no pueden ir en detrimento de la seguridad de nuestro mercado interior. El conjunto de instrumentos constituye un paso importante en lo que debe ser un esfuerzo permanente de la labor colectiva de la UE para proteger mejor nuestras infraestructuras críticas”.

Por su parte, el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, ha afirmado que “Europa lo tiene todo para liderar la carrera tecnológica: tanto en el desarrollo o como en el despliegue de la tecnología 5G, nuestra industria ya ha recorrido un largo camino desde la posición de salida. Hoy dotamos a los Estados miembros de la UE, a los operadores de telecomunicaciones y a los usuarios de los instrumentos necesarios para construir y proteger una infraestructura europea que responda a las normas de seguridad más exigentes, al objeto de que todos disfrutemos plenamente del potencial que ofrecen las redes 5G”.

Si bien los agentes del mercado son en gran medida responsables del despliegue seguro de las redes 5G, y los Estados miembros lo son de la seguridad nacional, la seguridad de estas redes es una cuestión de importancia estratégica para el conjunto del mercado único y la soberanía tecnológica de la UE. Es indispensable coordinar estrechamente la aplicación del conjunto de instrumentos para velar por que las empresas y los ciudadanos de la UE puedan sacar plena ventaja de la nueva tecnología de forma segura.

Las redes 5G desempeñarán un papel clave en el futuro desarrollo de la economía y la sociedad digitales de Europa. Facilitarán considerablemente los futuros servicios digitales en ámbitos fundamentales de la vida de los ciudadanos y servirán de base importante para las transformaciones digitales y ecológicas. Con una previsión de ingresos mundiales de las redes 5G cifrados en 225 000 millones de euros en 2025, estas redes son una baza clave para que Europa compita en el mercado mundial, y su ciberseguridad es fundamental para garantizar la autonomía estratégica de la Unión. Estas redes afectan a miles de millones de objetos y sistemas conectados, en sectores fundamentales como la energía, el transporte, la banca y la sanidad, así como a sistemas de control industrial que contienen información delicada y sirven de respaldo a los sistemas de seguridad.

Al mismo tiempo, debido a su arquitectura menos centralizada, a la potencia de computación inteligente puntera, a la necesidad de más antenas y a una mayor dependencia de los programas informáticos, las redes 5G ofrecen más puntos de acceso a los atacantes. Las amenazas a la ciberseguridad aumentan y son cada vez más complejas. Puesto que muchos servicios esenciales dependerán de las redes 5G, garantizar su seguridad reviste la máxima importancia estratégica para toda la UE.