Producida por Los Ilusos Films la película, que llegará a los cines de la mano de BTeam, cuenta con la ayuda a desarrollo de la Comunidad Autónoma de Madrid. El rodaje finalizará el próximo día 20 de agosto, coincidiendo con las fiestas populares de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma.

Tras su última película, La reconquista –que compitió en el Festival de San Sebastián de hace dos años-Jonás Trueba está rodando en Madrid el que será su quinto film, La Virgen de agosto, una producción de Los Ilusos Films – su productora que fundó junto Javier Lafuente-, que cuenta con la ayuda a desarrollo de la CAM. BTeam se encargará de su distribución a las salas de cine

La Virgen de agosto nace de la reflexión que hace su director tras escoger quedarse en Madrid varios  “agostos” y de así vivir la transformación que sufre la ciudad. Una ciudad en la que se mezclan los extranjeros con los resistentes autóctonos y conviven en ese Madrid que es más pueblo que nunca.

El rodaje comenzó el pasado 25 de julio y se prolongará hasta el 20 de agosto en diferentes localizaciones de Madrid, coincidiendo con las fiestas populares de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma.

En el reparto hay dos actores con los que Trueba ya ha trabajado anteriormente: Itsaso Arana, la protagonista, tuvo el papel principal en La reconquista, y Vito Sanz, con quien colaboró en Los ilusos y Los exiliados románticos. Completan el castin Isabelle Stoffel, Luis Heras, Joe Manjon y Mikele Urroz.

En palabras de Jonás Trueba, “queremos que La Virgen de agosto sea una película libre, con la que nos gustaría capturar ese sensación de vivir el verano como un tiempo de oportunidades, en el que todo transcurre de otra manera: te encuentras con viejos amigos o con personas nuevas, y las conversaciones tienen otro ritmo y otro tono, todo es distinto, especial y mágico”.

¿De qué va? La Virgen de agosto está contada a través de Eva (Itsaso Arana) una chica de treinta y tres años que hace de su decisión de quedarse en agosto en Madrid un acto de fe. Necesita sentir las cosas de otra manera y piensa en el verano como un tiempo de oportunidades. En esos días de fiesta y verbenas se van sucediendo encuentros y azares, y Eva descubrirá que todavía tiene tiempo, que todavía puede darse una oportunidad.