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El Cine en España: ¿sector estratégico o enemigo público?

4 abril, 2017

Las Industrias Culturales recibieron hace ya más de dos décadas la denominación de “sector estratégico” por parte del Consejo de Europa. Y así es si atendemos a su enorme potencial para crear empleo, riqueza y, naturalmente, Cultura en una sociedad donde el tiempo de ocio de los ciudadanos va a ser cada vez mayor. Consecuentes con ello, los diversos gobiernos que se han ido turnando en España han hecho lo que han podido en esta dirección,  aunque siempre de forma escasa y sin planificación a futuro. Hasta que el Partido Popular ganó por mayoría absoluta las elecciones de 2011.

Por Antonio Carballo Sánchez

En los planes del nuevo Ejecutivo estaba, como única meta, reducir la deuda que pesaba sobre España en aquel momento. Y para lograrlo, se puso en marcha de forma urgente una serie de medidas destinadas a reducir los “gastos” del Estado. Empezando por lo que los nuevos dirigentes, en su mayoría gente procedente del mundo financiero, consideran  más superfluo: la Cultura. Además, como todos sabemos, un pueblo culto es más difícil de gobernar (especialmente cuando los gobernantes se dedican en masa al trapicheo de influencias y al cobro de comisiones por la vía del “amiguismo”). Era necesario, por tanto, cortar las vías de financiación a todo el sector cultural para “ahorrar”. Si por el camino se perdían varios miles de puestos de trabajo “pues qué le vamos a hacer”, como diría Rajoy.

En un equipo de políticos puestos al servicio de la banca y las multinacionales solo había sitio para los proyectos “tangibles” tales como salvar bancos, salvar autopistas, salvar fábricas de automóviles (todas extranjeras, por cierto) y confiar en un próximo resurgimiento de la especulación inmobiliaria. En una palabra: continuar con su definición de España como país de servicios, especialmente relacionados con el turismo.


Los “intangibles”, que son hoy el motor de la economía mundial, no existen en la agenda de nuestros banqueros ni, por ende, en la de nuestro Gobierno. De ahí el abandono de la investigación y de las industrias creativas, entre ellas las culturales


Los “intangibles”, que son hoy el motor de la economía mundial, no existen en la agenda de nuestros banqueros ni, por ende, en la de nuestro Gobierno. De ahí el abandono de la investigación y de las industrias creativas, entre ellas las culturales.

Nadie parece darse cuenta, entre los capitalistas españoles, de que una patente vale mucho más que una autopista. En realidad, nadie habla en España de patentes. Cuando hacen falta, se compran fuera y problema resuelto.

Mucho más lejos aún en la mente de los poderes fácticos el hecho de que una película es, en toda regla, una patente. Cualquiera de las películas de Pedro Almodóvar lo son: desde el día que salieron al mercado están produciendo beneficios y así seguirán haciéndolo durante décadas …

El IVA cultural del 21% es inaceptable

Con estas premisas en la mente, el Gobierno del Partido Popular, en menos de un mes eliminó uno de los sistemas que mejor funcionaban en España (al igual que en el resto de los países de nuestro entorno): la compensación por copia privada. Un canon que pagaban las multinacionales de la electrónica por cada elemento fabricado capaz de almacenar  y/o  reproducir en el ámbito doméstico una obra de creación cultural. En su conjunto, este vulgarmente llamado “canon digital” suponía unos ingresos de aproximadamente 100 millones de euros anuales que eran repartidos entre los autores de las obras a través de las entidades de gestión creadas por los propios autores. En su lugar, el Gobierno autorizó una partida de 5 millones de euros anuales con cargo a los Presupuestos Generales de Estado (PGE). Las multinacionales de la electrónica agradecieron mucho este “regalo” de 100 millones por año que se les hacía desde el Gobierno. No sabemos cómo, pero seguro que lo agradecieron.

Luego vino la reducción drástica de los fondos dedicados al apoyo a la creación audiovisual, saltándose a la torera un pacto suscrito años atrás con el Partido Socialista por el cual este Fondo se iba a incrementar progresivamente cada año hasta alcanzar los 100 millones de euros por año. En su lugar, el ministro Wert embaucó al sector con unos juegos malabares a través del anuncio de una nueva Ley de incentivos fiscales y mecenazgo como sistema para impulsar la producción. Solo al final de la legislatura, es decir, cuatro años después, el Gobierno aprobó de forma parcial esta ley de incentivos (no de mecenazgo) y redujo aún más la partida dedicada al apoyo directo a la producción, que en este 2017 ha quedado reducida a tan solo 30 millones (el ministro de turno dice que son 72, pero hace trampas porque 42 millones se destinan a pagar subvenciones devengadas por los productores hace dos y tres años). Mientras tanto, en Francia esta partida sobrepasa los 700, en Italia los 400 y en Alemania acaba de ser aumentada hasta los 150.


Como el periodista, escritor y político Antón Losada decía el viernes pasado en Las  mañanas de Cuatro: “el IVA es una de las técnicas favoritas de Rajoy, matar a sus rivales por inanición”


La tercera vía que el Gobierno está utilizando para asfixiar a las Industrias Culturales es el abandono del mercado a la acción incontrolada de las redes organizadas de piratería de contenidos. En los cinco años transcurridos desde que el PP ganase las elecciones con Mariano Rajoy como presidente, prácticamente nada se ha hecho para frenar esta lacra que supone unas pérdidas milmillonarias para el sector. Y ahora, hace tan solo unos días, el ministro Méndez de Vigo ha anunciado (solo anunciado) que reforzará las medidas y los medios para luchar contra los piratas y para concienciar a la población sobre las perversas consecuencias de entrar en las redes piratas.

Y, por último y como forma definitiva de agotar a las Industria Culturales, en 2012 el Gobierno impuso una subida del IVA cultural desde el 8 al 21 por ciento. En estos últimos cuatro años han desaparecido cines y teatros por docenas, creando un auténtico desierto cultural en grandes zonas de nuestro país. En concreto, las recaudaciones de los cines españoles descendieron 100 millones al año desde la subida del IVA, subida que ahora el ministro declara que “no es posible revertir  porque España todavía no ha alcanzado los objetivos de reducción del déficit” refiriéndose solo a los cines, pues el viernes pasado se aprobó la reducción del IVA hasta el 10% para los teatros y para…   ¡las corridas de toros!

El incremento del IVA supuso un inmediato descenso de taquilla de, aproximadamente, 100 millones de euros al año

Como el periodista, escritor y político Antón Losada decía el viernes pasado en Las  mañanas de Cuatro: “el IVA es una de las técnicas favoritas de Rajoy, matar a sus rivales por inanición”.

Así que mientras para el Consejo de Europa las Industrias Culturales son un SECTOR ESTRATEGICO,  para el presidente del Gobierno español parece que son sus RIVALES…

¿No tiene Rajoy en La Moncloa ningún asesor que le diga que en los tiempos que corren un país sin industria audiovisual fuerte y propia es un país que no existe?

¿Cuándo acabará esta pesadilla?


Reducción del IVA para las entradas a todos los espectáculos, menos al cine


El mismo viernes, al conocerse la noticia, la Unión de Asociaciones de las Industrias Culturales de España se felicitó por la reducción parcial del IVA Cultural a la vez que solicitaba al Gobierno la ampliación de esta medida a las entradas de cine. Este es el comunicado remitido a los medios:

“Tras la confirmación de la bajada de una parte del IVA Cultural del 21 al 10%, la Unión de Asociaciones de las Industrias Culturales de España, representante de más de 4.000 empresas del teatro, música en directo, cine y artes escénicas, manifiesta su satisfacción por esta bajada parcial del impuesto para las entradas a los espectáculos en directo, como un primer paso para que todas las actividades culturales estén gravadas al tipo reducido, tal y como sucede en el resto de países de la zona euro.

En este contexto, la Unión no encuentra razones objetivas para la exclusión de las entradas de cine del acuerdo alcanzado entre Gobierno y Ciudadanos y solicita a los dos partidos que a día de hoy han manifestado que votarán a favor de los presupuestos, que reconsideren, durante la tramitación de los presupuestos en el Congreso, la reducción del IVA Cultural también para las entradas de cine, igual que se hará para el resto de espectáculos culturales (teatro, danza, música, circo y toros), y en línea con la fiscalidad de los otros países de la zona euro.

La Unión seguirá reivindicando la bajada del IVA para las entradas de cine, único espectáculo cultural que seguirá gravado al 21%, con la esperanza de que vuelvan a tributar a un tipo reducido en el menor plazo posible”.

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