A mediados de julio, el ICAA publicaba en su página web los resultados de la primera convocatoria de las ayudas a la producción de largometrajes, tras la modificación de la ley de cine que entró en vigor hace unos meses.

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Como nuestros lectores recordarán, la nueva legislación establece dos líneas: ayudas a proyectos de largometraje en función de sus posibilidades comerciales con alto presupuesto y ayudas a proyectos de largometraje en función de sus potencialidades culturales con presupuesto reducido.

El importe total para todo el año para ambas modalidades, es de 30 millones de euros, una cantidad que dista en gran medida de los más de 400 millones con los que cuenta Italia o de los más de 700 millones de Francia, por destacar dos de los países del ámbito comunitario más cercano. El presupuesto destinado a este primer procedimiento ha sido de 20 millones, quedando los 10 restantes disponibles para la segunda convocatoria.

Ayudas a proyectos de largometraje en función de sus posibilidades comerciales con alto presupuesto

Para esta modalidad se presentaron un total de 43 proyectos, resultando beneficiadas 20 películas que han recibido un total de 13 millones de euros. En función de la puntuación obtenida, los importes por proyecto han oscilado entre 1.400.000 euros -cuantía máxima a percibir por obra, de acuerdo con la convocatoria- hasta 298.741,37 euros, ayuda otorgada al proyecto con menos puntuación. Dos proyectos, El año de la plagaLa estrategia del pequinés, se quedaron fuera de las ayudas por falta de disponibilidad presupuestaria, a pesar de haber obtenido la puntuación suficiente.

Ayudas a proyectos de largometraje en función de sus potencialidades culturales con presupuesto reducido

En este caso resultaron beneficiados 41 proyectos para los que se destinaron 7 millones de euros. Las cuantías concedidas, en función de las puntuaciones obtenidas por los mismos, fluctuaron entre los 392.370 euros (máximo a percibir por proyecto) a 24.479 euros. Por otra parte, señalar que 18 de los 41 proyectos, son largometrajes de carácter documental, para los que se consignó 1.050.206,31 euros, cumpliendo así lo establecido en la convocatoria que obliga a reservar a los mismos un mínimo del 15% y un máximo del 25% de la dotación

La opinión de FAPAE

Hemos solicitado a Mabel Klimt, secretaria General de FAPAE, que nos ofrezca sus impresiones sobre el resultado de la primera convocatoria de ayudas previas a la producción, de acuerdo con la nueva legislación. Mabel Klimt afirmó que “ante todo, es importante considerar que nuestras valoraciones son preliminares. Este año, la convocatoria viene repartida en dos etapas, con lo que no es posible hacer una valoración realista hasta que la segunda fase, aún abierta, no concluya. Además, y como todo, las valoraciones no pueden ser demasiado categóricas, ya que se trata de un sistema nuevo y con el que todas las partes involucradas aún se están familiarizando”. Mabel Klimt señala que “a partir de aquí, es relevante destacar al menos cuatro cuestiones:

  • Por un lado, la sustancial disminución de los fondos disponibles, a pesar de que la puesta en marcha del nuevo modelo debe coincidir temporalmente y hasta el final de 2018 con el cierre del modelo anterior. Asumir y concluir con las convocatorias de la ayuda a la amortización, implica responder por los compromisos asumidos, que está bien y es necesario, pero la dotación para las nuevas ayudas y solo esa dotación es la que funciona como incentivo para la producción que se pondrá en marcha en el futuro y en la primera fase de la convocatoria ya hay al menos dos proyectos que, con puntuación suficiente, se han quedado fuera por falta de partida presupuestaria.
  • Por otro lado, el gran esfuerzo realizado por el ICAA a nivel humano, para poder gestionar las ayudas de manera adecuada y rápida, aun teniendo en cuenta todas las novedades involucradas, algunas impuestas a toda la Administración a nivel general, como es el uso de medios electrónicos para la presentación de documentación o el trámite adicional de publicidad a través de la Base de Datos Nacional de Subvenciones.
  • En tercer lugar, la constatación de que los incentivos fiscales están resultando una herramienta eficaz para la financiación de producciones audiovisuales de presupuesto medio/ alto, considerando el gran número de solicitudes que incluyen entidades con formato AIE.
  • Por último, el gran momento que atraviesa el cine español, que a pesar de las inseguridades que podría plantear el nuevo modelo, sigue avanzando de manera sólida.

Evidentemente, sigue quedando mucho por hacer. El trabajo en este campo no termina nunca, ni debe”