En la madrugada del lunes al martes, se ha producido el segundo apagón de los canales de televisión, que se han visto afectados por la liberación de parte del espectro radioeléctrico terrestre para su ocupación por los operadores de telefonía, el denominado dividendo digital.

 tdtAunque la norma debería haber entrado en vigor el pasado 1 de enero, el Consejo de Ministros aprobó una ampliación de tres meses por el retraso en la adaptación de antenas en todo el país.  Así, a partir de ahora las empresas de telecomunicación serán quienes ocupen la banda de banda de 800 Mhz, que hasta ahora estaba ocupado por canales de televisión, una banda que ofrece la posibilidad de aumentar los servicios de datos móviles de alta velocidad.

Desde finales de octubre los canales estaban emitiendo de forma simultánea, simulcast, en dos frecuencias distintas, algo que se acaba hoyy sólo se emitirán en su ubicación final.

tdt (2)Desde Uteca, Unión de Televisiones Comerciales Asociadas, se advierte que se van  quedar sin adaptar las antenas de sus residencias unos 10.000 edificios y una población que rondaría entre los 50.000 y 100.000 habitantes en toda España. La patronal admite que estos hogares pueden quedarse a partir del martes sin recibir toda la oferta de televisión porque “no han hecho los deberes” de adaptación de antenas a su debido tiempo, bien porque son segundas residencias o porque sus propietarios no tienen la disponibilidad económica para adelantar el dinero necesario para la nueva equipación receptora, que luego le subvencionará el Gobierno. “Pero si el proceso de dividendo digital tiene carácter universal y quedan ciudadanos sin ver toda la oferta de televisión, el proceso ya no es universal”, afirmaba Andrés Armas, director general de Uteca durante un encuentro informativo para valorar el proceso del dividendo digital.

Durante dicho encuentro, la organización que agrupa a las televisiones comerciales, apunta que las modificaciones que ha ido introduciendo el Gobierno en este proceso, así como la falta de información suficiente a los ciudadanos y de un diálogo fluido con las televisiones, han acabado con un proceso de reantenización “mal ejecutado” que ven como un ejemplo de ese “hostigamiento” a la televisión en abierto y que, en palabras de Armas, tiene “como intención explícita o implícita apoyar a la televisión de pago”.

También la Asociación de Usuarios de Comunicación, AUC, apunta que aún hay algunas incógnitas pendientes de aclarar. Así, re cuerda que la liberación del dividendo digital no ha despejado si habrá que tributar o no por las ayudas recibidas, algo que debería aclararse de forma inmediata, o las interferencias que el desarrollo de la banda ancha (es decir, la señal LTE) pueda producir en la recepción de la señal televisiva. El Gobierno ya ha adoptado medidas para que el problema sea corregido de modo preventivo, pero AUC defiende que su solución y coste debería correr íntegramente a cargo de las empresas de telefonía, algo que comparten desde UTECA.

Las televisiones privadas tienen otros motivos para sospechar de ese “hostigamiento” a la televisión en abierto. Uno de ellos es que el Gobierno sigue sin darles una solución al posible cierre de ocho canales más de TDT que podría decretar el Tribunal Supremo en una sentencia que podría dictar antes del verano, similar a la que ocasionó la clausura de nueve canales el año pasado.  “Si tuvieran voluntad política, tienen fórmulas legislativas, por ejemplo vía real decreto, para solucionarlo”, afirmó Armas. Algo que también preocupa a la AUC, que pide una solución que impida su desaparición, que supone una pérdida insoportable perdida de oferta para los espectadores, y exige también que se acelere la convocatoria de los nuevos concursos pendientes para la asignación del espectro disponible.