¡Felicidades!

TVE cumple 50 años el próximo 28 de octubre. En un momento de
cambios, Teleinforme recuerda la historia de la televisión más
importante de España. Podría hablarse de tres épocas, marcadas en parte
por el devenir político del país. La primera etapa dura 34 años en los
que TVE hace frente a las dificultades técnicas del principiante, a la
censura franquista y a los cambios políticos con la llegada de la
democracia. Esta etapa dura hasta 1990, año en el que comienza la
segunda era con el desembarco de las televisiones privadas y la
consiguiente pérdida del monopolio. La competencia de las emisoras
privadas repercute en las arcas del Ente, que, no obstante, mantiene su
papel de locomotora de todo el sistema audiovisual español. Además,
dede 1994, TVE empieza a desarrollar nuevos canales con la vista puesta
en las nuevas plataformas multicanal: los temáticos. Antes de que
queramos darnos cuenta, en 2010, se producirá el apagón analógico, pero
TVE ya se ha adelantado y se ha erigido, desde noviembre de 2005, en
protagonista de la nueva Televisión Digital Terrestre (TDT). Más
canales, más horas de programación y el nacimiento de nuevas opciones
para el telespectador con la interactividad, ya han empezado a marcar
un nuevo camino para ‘La Casa’, que justamente ahora, con su
reestrucutración interna, inicia lo que podríamos llamar tercera etapa.

ESTRECHAMENTE VINCULADA A LA HISTORIA DE ESPAÑA

Los orígenes de la televisión en España se remontan a muchos años más allá de 1956,
fecha de la inauguración de TVE. Las primeras pruebas de televisión que
se realizaron en España datan de 1932 por parte de un ingeniero
barcelonés, Vicente Guiñau, quien instaló en su casa un aparato
receptor importado de Inglaterra. Guiñau hizo diversas pruebas de
transmisión con dicho aparato y falleció años después, precisamente a
causa de una explosión mientras efectuaba unos ensayos en el taller. En
el otoño de 1934 otro ingeniero, Joaquín Sánchez Cordovés, primer
licenciado en Telecomunicaciones y director de Radio Barcelona, hizo
una demostración de TV en la Sala Werner de Barcelona. Tras esta
primera prueba oficial de la que hay constancia vendrían otras, hasta
que el 10 de junio de 1948, en la Feria Internacional de Muestras de
Barcelona, la empresa Philips Ibérica instala una emisora que se
convierte en la gran protagonista del evento. En el stand de la firma
holandesa se colocaron varios televisores de 567 líneas que transmitían
las imágenes recogidas desde un plató situado en el Palacio Central, a
unos 200 metros de aquel lugar. Ante el éxito alcanzado, unos meses más
tarde se intenta una retransmisión taurina desde la Plaza de Vista
Alegre de Carabanchel hasta el madrileño Círculo de Bellas Artes, para
la que se emplea la misma emisora que había sido utilizada en
Barcelona. El intento resultó fallido por problemas técnicos.