En mayo AITE celebró su Asamblea General Ordinaria, donde se decidió
nombrar una nueva junta directiva y un nuevo gerente en sustitución de
José Luis Acha que emprendió una nueva aventura profesional al frente
de Madrid Film Lab. El nombramiento de la nueva junta directiva de AITE
y del nuevo gerente, Antonio Martos, son fundamentales para entender
esta nueva etapa que inicia la Asociación de Industrias Técnicas del
Audiovisual Español.

Qué destacaría de la nueva Junta Directiva de AITE?

La nueva Junta Directiva apuesta claramente por dinamizar y acabar de
consolidar a AITE. Para ello la Asociación ha apostado por la máxima
representatividad de todos lo sectores en la Junta.
Me gustaría
además destacar la magnífica labor realizada anteriormente en AITE por
José Luis Acha, al que sustituyo como gerente de la Asociación

¿Cómo se alcanzará la consolidación definitiva de AITE?

Cuando hablo de consolidar AITE me refiero a aumentar el nivel de
conocimiento dentro de la propia industria. El target al que debemos
dirigirnos está formado por todas las empresas españolas del sector
audiovisual englobadas dentro de tres grupos bien diferenciados. Por un
lado están las empresas de fabricación y distribución de equipos y
material. En segundo lugar se encuentran las empresas dedicadas a la
realización de procesos técnicos que es el grupo más numeroso. En este
apartado estamos haciendo un análisis sectorial que revela que las
compañías además de ofrecer servicios de postproducción también
participan en la parte creativa. El tercer grupo lo integraría las
empresas de formación. Estas serían las tres áreas fundamentales,
fabricación y distribución de equipos y material transformación y
procesos, y formación. En el apartado de formación estamos trabajando
para incorporar nuevas empresas. AITE, como cualquier otra asociación
sin ánimo de lucro, tiene como principal objetivo promocionar a sus
asociados, facilitarles su penetración en el mercado pero eso hay que
hacerlo promoviendo también el propio el mercado. Si el mercado crece
ese crecimiento revertirá en la industria que soporta dicho mercado. A
la hora de realizar esta promoción hay que pensar tanto a nivel
nacional como internacional

¿Cuáles son las estrategias a seguir?

Por un lado vamos a seguir una estrategia de comunicación importante,
queremos mostrar al mercado todas las posibilidades que ofrecen
nuestros asociados. No se trata de hacer un catálogo, la idea es ir por
delante del mercado y preguntarse ¿qué necesitan nuestros clientes? El
audiovisual avanza a una velocidad vertiginosa y nuestros asociados
están marcando las tendencias para dar un mejor servicio. Vamos a
comunicar constantemente las tendencias que sigue el sector y las
soluciones que ofrecen nuestros asociados.
En segundo lugar, la
nueva Junta Directiva tiene muy claro que de nada sirve la mejor
tecnología si no somos capaces de ofrecer la mejor calidad. Pretendemos
que las empresas de AITE consigan unos niveles de calidad superiores a
los de la media europea. En estos momentos no tenemos nada que envidiar
a las industrias técnicas europeas, estamos homologados con Europa, de
hecho las empresas asociadas a AITE cumplen casi todos los estándares
de calidad oficiales. Pero queremos ir un poco más allá, no hay futuro
sin calidad.
Asimismo, buscamos una mayor colaboración con los clientes, hacer una
verdadera labor de ‘consulting’. Si queremos mantener un nivel
competitivo solo hay un camino: calidad y creatividad. Parece ser que
los españoles somos muy creativos como demuestra el hecho de que hay
españoles trabajando en estudios de todo el mundo. La creatividad no se
puede imponer por decreto pero si podemos hacer todos los esfuerzos
posibles para mejorar la calidad

¿Qué se puede hacer para conquistar el mercado internacional?

La globalización del audiovisual es una realidad, un caso claro es lo
que ha ocurrido con los laboratorios españoles. No hay que olvidar que
una gran parte de los asociados de AITE son multinacionales. La calidad
media de las empresas españolas es altísima, pero si fuese mejor
todavía esto nos facilitaría en gran medida el salto al mercado
exterior. Recientemente se ha presentó la guía de la Spain Film
Commission que es una herramienta ideal para darnos a conocer en el
exterior. Como se puede ver AITE tiene un gran protagonismo en esta
guía y eso se lo tenemos que agradecer a José Luis Acha y a la anterior
Junta Directiva de AITE. Esto ya forma parte de las acciones
encaminadas a conseguir el prestigio y la consolidación de la asociación

Pero además vais a buscar otros objetivos alejados de las reglas del mercado ¿no es así?

En toda asociación sin ánimo de lucro debe haber un aspecto social. No
solo vamos a pensar en el mercado y los objetivos comerciales, también
vamos a llevar a cabo algún tipo de acción social relacionada con el
sector audiovisual. Por ejemplo, estamos colaborando en este sentido
con Docus Madrid, en la coordinación y prestación de los medios
técnicos del documental Madrid11M: Todos íbamos en ese tren, desde
equipos y material de rodaje hasta la postproducción y es posible que
también colaboremos en el Festival de Cine y Derechos Humanos. Tampoco
vamos a escatimar esfuerzos en todo lo relacionado con la Plataforma
del Cine Español de la que somos miembros fundadores y desde donde
trabajamos por la mejora del sector. La Plataforma nos permite además
tener una relación más cercana con el resto de asociaciones. En
definitiva, AITE tiene la intención de colaborar socialmente con una
serie de actividades y esto no tendría que suponer significación
política

¿Cuáles son las razones fundamentales que explican que en los últimos
años empresas de gran envergadura del audiovisual español hayan
cambiado de manos, incluso en varias ocasiones, y por otro lado se
hayan producido importantes concentraciones empresariales?

Esta pregunta es muy difícil de contestar. Que las compañías cambien de
manos o se produzca concentración empresarial es un hecho que se da en
todos los sectores no solo en el de industrias técnicas y las razones
pueden ser múltiples. Puede haber razones estratégicas, de inversión de
futuro…, etc. El mercado audiovisual en general, que realmente es un
mercado multimedia, es enormemente dinámico, al igual que el de las
telecomunicaciones que ahora están totalmente integradas en el
audiovisual y esta situación da lugar a cambios constantes. El
escaparte en el siglo XXI es la comunicación multimedia al igual que
durante el siglo pasado lo fue el cine. El cine durante el siglo XX fue
la gran referencia de la comunicación audiovisual y todavía sigue
teniendo un peso fundamental. Esto nos lleva a una conclusión
importante que nos debe hacer reflexionar sobre las industrias técnicas
y es que, por poner sólo un ejemplo, sin laboratorios no existiría el
cine

Ahora están atravesando una etapa de reconversión obligada…

Los laboratorios no son entes muertos a pesar de que en los últimos
años han desaparecido dos laboratorios históricos en España. Se trataba
de empresas pioneras, como Riera cuya cabeza visible, D. José Riera era
un erudito de la técnica. El otro laboratorio que desapareció fue
Fotofilm Barcelona, el primer laboratorio de España y en su momento uno
de los de más prestigio de Europa. Fotofilm Barcelona estaba dirigido
por uno de los pocos científicos del cine España, D. Daniel Aragonés,
inventor del único sistema de cine en color que se creo en Europa, el
Cinefotocolor. Los laboratorios han sido la base del desarrollo de la
industria del cine español. Además no han dejado de actualizar sus
equipos y en la actualidad los laboratorios españoles tienen un
porcentaje muy elevado de tecnología digital, una tecnología muy cara
que necesita de importantes inversiones. Y ¿de donde viene ese dinero?
Pues en la mayoría de los casos de fuera. La razón fundamental es que
en España hay pocos inversionistas dispuestos a entrar en el área de la
tecnología audiovisual. Los laboratorios se han comportado siempre de
la manera más beneficiosa para el cine español y me atrevería incluso a
decir que el cine español, en muchas ocasiones, ha sobrevivido gracias
al apoyo de los laboratorios, no solo apoyo tecnológico, también
financiero

David
Sequera