El conflicto que enfrenta desde hace años a las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual con las asociaciones representativas de los establecimientos hosteleros (FEHR y ZONTUR, principalmente) parece estar resolviéndose en los últimos meses en una dirección favorable a estos establecimientos. Esto ha quebrado la tendencia de las primeras resoluciones, que mayoritariamente aceptaban las tesis mantenidas por dichas entidades.

La disputa, en sus términos básicos, se centra en si están obligados los hoteles a obtener autorización de las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual y a abonar las correspondientes tarifas, por la utilización de aparatos de televisión que emiten obras y grabaciones audiovisuales en las habitaciones de los hoteles, aunque la cuestión se podría ampliar a la utilización de música a través de radio y a otras dependencias hoteleras.

Los litigios se han abierto en varios frentes: por un lado SGAE ha mantenido diversos pleitos en el orden jurisdiccional civil para determinar el hecho básico de si se produce comunicación pública o no por la recepción de obras en las habitaciones de los hoteles, los cuales se han resuelto por el Tribunal Supremo con criterios cambiantes.

El otro frente está en las disputas que se han producido entre la SGAE y las entidades de gestión que administran los derechos conexos, es decir, de los artistas intérpretes o ejecutantes (AIE y AISGE) y de los productores audiovisuales (EGEDA), con el Tribunal de Defensa de la competencia, por causa del posible abuso en la exacción de las tarifas que gravan la comunicación pública de las obras a través de los receptores de televisión ubicados en los establecimientos hoteleros.

Qué se entiende por comunicación pública
(art. 20.1 de la Ley de Propiedad Intelectual):
Todo acto por el cual una pluralidad de personas pueda tener acceso a la obra sin previa distribución de ejemplares a cada una de ellas.

El acto de emitir obras audiovisuales por televisión se entiende comunicación pública.

No se considerará pública la comunicación cuando se celebre dentro de un ámbito estrictamente doméstico que no esté integrado o conectado a una red de difusión de cualquier tipo.

Según las entidades de gestión el acto de recepción en hoteles de las obras emitidas por la televisión es comunicación pública al producirse un acto de retransmisión (previsto en el art. 20.2.f), entendiéndose por tal la puesta a disposición de obras y grabaciones audiovisuales previamente emitidas o transmitidas por terceros emisores o transmisores, mediante la captación de las señales efectuando a su vez su distribución íntegra, simultánea e inalterada, por cualquier medio.

Según los hoteles no lo es, sino que es sólo un acto de recepción de una comunicación emitida por una entidad televisiva ya que la retransmisión exigiría la instalación de una red propia de difusión.

SGAE vs. hoteles

Por lo que respecta al conflicto de la SGAE en el ámbito de la jurisdicción civil, existen varias Sentencias del Tribunal Supremo que resuelven de diferente manera, el tema de la obligación por parte de los hoteles de pagar las tarifas de las entidades de gestión por la comunicación pública de las obras musicales y audiovisuales. La primera STS de 11 de marzo de 1996 desestima el recurso interpuesto por el hotel y declara que no procede hacer distinción entre las dependencias destinadas en el hotel a vestíbulo y las que sirven de dormitorios y por tanto entiende que se está dando un acto de comunicación pública del artículo 20 LPI, al no producirse la misma en un ámbito doméstico. Esta sentencia se refiere sólo a la utilización de música, no de imágenes, en distintas dependencias.

Por su parte, la STS de 24 septiembre 2002, consideraba, con base en una sentencia del Tribunal Constitucional dictada en el ámbito penal, que las habitaciones de hotel son un espacio privado y que, por tanto, no existe comunicación pública cuando hacen llegar obras musicales o audiovisuales a las habitaciones de sus clientes. En cambio, la STS de 31 enero 2003, llegaba a una solución contraria, entendiendo que a los efectos de la remuneración por comunicación pública, no puede aplicarse el criterio de domicilio de las habitaciones de los hoteles, procedente del ámbito penal, ya que es el beneficio que reporta a la empresa hotelera la prestación del servicio individualizado de televisión el que justifica la exigencia de los derechos reclamados.

Sin embargo, a los pocos meses el pleno del Tribunal Supremo dictó una nueva sentencia sobre este tema y ha vuelto al criterio mantenido en la STS de 24 septiembre 2002. Así, en la STS de 10 de mayo de 2003 se dice que la recepción de emisoras radiofónicas o señales televisivas en las habitaciones de un establecimiento hostelero no constituye un acto de comunicación pública, al equiparar las habitaciones de hoteles con los domicilios privados, separable a estos efectos de los lugares comunes de los establecimientos. Pero en esta sentencia no sólo se declara que las habitaciones de los hoteles son ámbito doméstico a efectos de considerar que no existe comunicación pública, sino que va más allá y expresa que no se ha producido efectivo acto de comunicación, sino sólo un acto de recepción de una comunicación emitida por una entidad televisiva, que ya satisface los derechos estatales correspondientes. La simple recepción no equivale a comunicación pública, que, para poder ser apreciada como tal, precisa que el hotel hubiera instalado su propia red de difusión, a efectos de poder volver a transmitir a las habitaciones privadas.

EGEDA, AIE, AISGE vs. hoteles

Las tarifas de las Entidades de Gestión, son fijadas por sus órganos de dirección y administración, y, aparte del deber de comunicarlas al Ministerio de Educación y Cultura y publicarlas para conocimiento general, no existe ningún tipo de control previo de las mismas por parte de la Administración.

El conflicto existente entre las entidades de gestión que administran los derechos conexos a los de autor (EGEDA, AIE, AISGE) y los hoteles por el posible abuso de posición dominante en la fijación de las tarifas por la comunicación pública de obras en establecimientos hoteleros se ha resuelto por el momento a favor de los hoteles, al desestimar la Audiencia Nacional en su sentencia de 14 de enero de 2004 el recurso interpuesto por las entidades de gestión contra la resolución del Tribunal de Defensa de la Competencia de 27 de julio de 2000. En esta resolución se declaraba que las tres entidades monopolísticas (pues ejercen monopolio en su ámbito de gestión) imputadas disfrutan de una posición de dominio, y que sus actuaciones, llevadas a cabo desde una posición de dominio en el mercado, son constitutivas de explotación abusiva de esa posición dominante, ya que han utilizado su posición de dominio “para obtener ventajas que serían inasequibles en unas condiciones de mayor competencia”, al haber establecido y exigido, por el uso de los derechos que gestionan, unas tarifas desproporcionadas e inequitativas a los hoteles.

Sin embargo, planteado el tema de forma similar por los hoteles contra SGAE la resolución del TDC fue diferente, al declarar que una cosa es que la SGAE, por su propia naturaleza y funciones que cumple, ostenta una posición de dominio en el mercado de los derechos de autor, y otra es que se demuestre que ha abusado de dicha posición de dominio, lo cual en este caso no se entendió que hubiera sucedido

Con estas resoluciones favorables a sus posiciones parece que las asociaciones hoteleras han mejorado sus posibilidades de negociación con las entidades de gestión, y la FEHR ha alcanzado recientemente un acuerdo con EGEDA y AIE respecto de la remuneración que abonarán por la comunicación pública en los respectivos ámbitos de gestión (productores y artistas intérpretes o ejecutantes). La FEHR hace no obstante mención de la citada sentencia del TS de 10 de mayo de 2003 en las manifestaciones preliminares del convenio, y reconoce que dicha resolución, en la que se niega la obligación de pago de las habitaciones, se refiere a la “recepción simple” y no al concepto de “retransmisión exclusivamente por hilo, cable, fibra óptica…”, concepto que acepta negociar con EGEDA y AIE. De esta manera, se utiliza el concepto de “plaza hotelera” como indicador de la capacidad potencial de personas a las que se comunican públicamente las obras que se reciben en las zonas abiertas a los clientes y al público, entre otros baremos para establecer la remuneración.

Marta Viñuela Norverto