Los presidentes de las federaciones de empresarios de salas de cine de Europa, reunidos en París, han decidido impulsar medidas encaminadas a poner fin a la piratería cinematográfica. Entre estas acciones, han acordado poner en marcha una campaña conjunta europea para poner en conocimiento de los espectadores el alcance que tiene el consumo y difusión de películas piratas. A saber: pérdida de puestos de trabajo, disminución del servicio prestado a los espectadores que acuden a las salas de cine, etc.