El cine de animación en Europa crece siguiendo el ejemplo de Disney. Los excelentes resultados en cine, vídeo y televisión, el incremento de la demanda familiar de este tipo de películas, las oportunidades que ofrece la nueva tecnología en 3D, la excelente reputación de los profesionales europeos, todo ello está contribuyendo al incremento significativo del sector.

Con presupuestos, diez o veinte veces más bajos que las producciones norteamericanas, las iniciativas crecen sin parar. En estos momentos unas veinte películas de animación están en curso de producción en Europa. La mayoría venderán en sus respectivos territorios mas de 300.000 entradas y unos pocos alcanzarán los dos o tres millones. Las cosas irán aún mejor cuando los distribuidores europeos se organicen para distribuir y promocionar de forma más adecuada este tipo de películas. Este es el espíritu con el que la European Cartoon Association creó el primer Cartoon Movie en 1999.