Ir a la página principal

‘David contra Goliat, la digitalización en las redes de cable’. Por Raúl R. Benito, gerente de Power & Tel Solutions

 

Actualmente el panorama de las redes de cable que dan servicio de TV está cambiando… Un negocio, que empezó en los 80, introdujo en el mundo de las operadoras de telecomunicaciones a un grupo de personas en la aventura de cablear sus localidades. Este servicio, encontró un mercado que demandaba ocio más allá del ofrecido por la televisión de entonces, factor sociológico a nivel nacional que propició la llegada de más Televisiones privadas nacionales, plataformas satelitales, canales autonómicos, otras televisiones analógicas locales, y finalmente la TDT con supuestos canales de ámbito localista…

Liberalización casi total de los servicios, regulados en la actual legislación de 2003, que permite que operadoras de datos, o de Internet, alquilar las centrales de telefónica para seguir ofreciendo más canales a añadir a los existentes, por no hablar de esta última con Imagenio, en cada capital de provincia a fecha de hoy la oferta es de decenas de canales, tantos, que en digital empezamos a hablar de programas.

En este entorno nos encontramos cientos de redes de cable establecidas por empresarios enfrentados muchas veces a un relevo generacional, con diversa cualificación y sobre todo mucha desconfianza que hace difícil su adaptación al reto del nuevo entorno tecnológico que les aguarda.

Por otra parte, es el entorno más adecuado para la lícita multiventa de las distribuidoras de contenidos, tan presionadas en tiempos pasados por bufetes enteros de abogados para negar sus contenidos a los pequeños cableoperadores. Esto abre un incierto mercado de costes sobre contenidos y exclusividad contratada o de hecho sobre determinada programación en una localidad.

Y finalmente, el elevado índice de pirateo, permitido, tolerado o como legalmente se diga, pero de hecho abre las plataformas de televisión existentes totalmente ineficientes en proteger contenidos ¿Hoy en día no hay sistemas de protección segura?, Los hay, pero no interesa cuadrar los números ni a las plataformas, ni a las distribuidoras, o al menos eso parece.

Estamos ante la caza masiva del abonado por parte de los grandes operadores, aunque para ello deben entrar en pérdidas financieras (que presumiblemente esperan será ajustada por volumen).

Todo ello en digital, ¿el mercado aguantará la saturación de la oferta televisiva?.  ¿Dónde quedan las redes de televisión por cable? ¿Simplemente diluidas a la espera de ser fagocitados sus abonados por operadoras de nuevos servicios integrados? Los tiempos de respuesta son desproporcionados. El mercado más apetecible es el de las capitales de provincia, luego las poblaciones de más de 100.000 habitantes, luego las poblaciones de más de 50.000 y finalmente todos los pueblos a los que la TDT quiere llegar de manos de las grandes pseudocadenas locales con contenido nacional.

¿Dónde quedan aquellas televisiones por ondas con contenido local que tienen que apagarse y quedarse fuera del mercado? Y los canales locales por cable, evidentemente tienen que adaptarse o morir y para ello les quedan tres espacios:
Internet, el satélite y emitir en multicadena a través de las redes de cable.
Las redes de cable históricas son un mercado ágil con pequeñas economías de gestión desagrupado (cada vez menos) e independiente, nacido de un fenómeno social y, por lo tanto, perseguido, difícilmente controlado y fundamentalmente desconfiado, pero a pesar de todo, al día de hoy, rentable. A pesar de no disponer de apoyos oficiales, excepto las redes analógicas que se puedan beneficiar de una reducción del IVA del 16% al 7% al amparo de una ley de presupuestos del 30/12/2005 dictada, no para ellos, pero a cuyo amparo pueden acogerse al digitalizar sus redes.

¿Como digitalizar? Muy sencillo. Invertir en base a una estrategia sustentada en servicios y contenidos tendiendo a un sistema bidireccional de forma gradual, sin traumatismos. Esto debe hacer pensar que el 80% de las inversiones a realizar, sea reutilizable puesto que la digitalización de cualquier red, por pequeña que sea, cuesta miles de euros.

En los cable operadores, la rentabilidad alcanzada no debe perderse, valores como el tener el servicio del técnico en el propio pueblo siempre será infinitamente más apreciado que la voz de la teleoperadora de las grandes compañías. La capacidad de una red de cable completamente digital es de unos 4,5 Gbps, (unos 700 programas) algo nada desdeñable frente a las "redes de banda ancha" de 20 Mbps basadas en el par telefónico.

Una televisión digital es la que sigue el estándar mundial DVB (Digital Video Broadcast) y sin perder de vista la rentabilidad, estas redes pueden optar por tres vias para digitalizarlas:

  1. Moduladores de DVB-C para cable popularizados como moduladores QAM, básicamente unidireccionales (cabecera -> abonados).
  2. CMTS que convierten la red de cable en una red IP, conocidas popularmente como cabeceras de cablemodem, que evidentemente también funcionan en QAM, pero que básicamente son bidireccionales (cabecera-> abonados / abonados -> cabecera).
  3. Internet y satélite IP, pero bajo formato DVB, similar al DVBH (televisión  profesional para dispositivos Móviles) como teléfonos móviles y palm, es decir introducir sus contenidos dentro y fuera de las redes, pero este es un modelo legalmente espinoso que está llegando.

Analicemos como ejemplo las cabeceras QAM (DVB-C) y las cabeceras de cablemodem (IP Tv): Hay que tener en cuenta que a fecha actual, una cabecera de cablemodem cuesta sobre 10.000-20.000 euros mientras que un Modulador QAM sin mas funciones, cuesta sobre unos 1.000 - 2.000 y esto es lo que decide a muchos cable operadores a elegir esta segunda opción, pero cuidado: A pesar de que la capacidad de ambos sistemas en la red, es similar (ambos ofrecen 40-50 Mbps, para difundir canales digitales, en definitiva datos), ¿qué ocurre cuando seguimos metiendo tarjetas para tener más canales en nuestra red...?

La segunda tarjeta de Modulador QAM cuesta eso, unos 1.000-2.000 euros… ¿Y la segunda tarjeta de una Cabecera de Cablemodem….? Pues también 1.000-2000 euros.
A fecha de hoy la gran ventaja del DVB-C es que a falta que llegue Docsis 3.0 a las cabeceras de cablemodem, no podemos meter mas de unos 10-12 programas en una cabecera de cablemodem, falta el poder cambiar con el mando a distancia del televisor a los siguientes 20-24 programas.

Pero la digitalización no comienza en cómo se accede al cable (Moduladores QAM o CMTS), sino mucho antes: la digitalización comienza con el sistema elegido para la captación de las señales, cómo se descodifican, cómo se vuelven a codificar antes de enviarlas a nuestros clientes, si las queremos reordenar, si queremos introducir otros servicios, si las queremos transportar de una red a otra…Todo esto es un largo camino que recorrer: nuevos equipos, nuevos conocimientos a adquirir... para todo ello recomiendo a todo aquel que quiera escuchar que sea en IP   (Internet Protocol).

La televisión IP producida en una población se puede trasladar a otra población, se puede saber quién accede a ella, se puede tarificar, codificar, es bidireccional….
Encima la Televisión IP es compatible con moduladores DVB-C o moduladores QAM, por ejemplo en una población puede enchufarse a un modulador QAM y en otra población a una CMTS y todo ello con la misma cabecera de captación IP preservando la inversión efectuada.

Los cable-operadores deben confiar en lo que siempre han sabido hacer: no perder nunca la rentabilidad, informarse no de una, sino de las múltiples soluciones posibles y ante todo… Digitalizar su red. 4

Raúl R. Benito
Gerente de
Power & Telephone Solutions

9 de Noviembre de 2006


Noticias Cine Noticias Tele Agenda Directorio Suscripción Aviso Legal Staff
Contactar Buscador Mapa Web FAQ's Especiales Home