La empresa IB Cinema creada por el amante y coleccionista de cine Ignacio Benedeti en 1998, está suponiendo una auténtica revolución dentro del audiovisual de Galicia. Bajo la producción ejecutiva de Xosé Zapata, la empresa IB Cinema ha realizado todo tipo de productos con un grado de calidad que destaca ya no solo en Galicia sino en toda España.
Desde las tres Tv-movies (Sara, Delta y Sincopada) realizadas en coproducción con las empresas catalanas Alea y Bausan Films, hasta la animación con el cortometraje ‘Minotauromaquia’, pasando por el más reciente y espectacular éxito del documental ‘La Casa de mi Abuela’ de Adan Aliaga, IB Cinema ha logrado cotas de reconocimiento que pocas empresas de su tamaño han conseguido en España.
Por ejemplo, IB Cinema ha conseguido dos nominaciones consecutivas en los Premios Europeos del Cine: el año pasado fue nominada por su cortometraje ‘Minotauromaquia’ y en el presente, ha conseguido la nominación a Mejor Documental con ‘La Casa de mi Abuela’. Realmente dos nominaciones europeas consecutivas en dos categorías a mejor película (cortometraje y documental) es algo excepcional en el audiovisual español.
¿Cuáles son las claves para un éxito que ha llevado a ganar a está empresa durante los últimos dos años más de 100 premios internacionales? Hablamos con Xosé Zapata y desgranamos sus líneas de producción. ‘Creo que formo parte de un grupo de productores en España que intentan renovar las estructuras del audiovisual, no soy el único y ni mucho menos el mejor, podría citarle a mi amigo y admirado Loris Omedes, un productor que ya ha sido nominado al Óscar por su trabajo’.
Al hablar del audiovisual español no se muestra demasiado optimista: ‘La situación es auténticamente mala, tanto a nivel político, como profesional y económico. A nadie le parece importar que figuras como Víctor Erice o José Luis Guerín produzcan de pascuas en ramos, cuando deberían de ser dos abanderados de nuestro audiovisual. Y tampoco a nadie parece importarle que cineastas jóvenes y con talento como Adan Aliaga (‘La Casa de mi Abuela’) o Paco Rañal (‘Linko Killer’) estén marginados y olvidados, y tenga que ser una empresa pequeña, con recursos muy limitados quien produzca sus trabajos, con mínimo o ningún apoyo como fue en el caso de ‘La Casa de mi Abuela’.
Finalmente preguntamos por las posibles soluciones a todos los problemas que plantea: ‘Existen unos responsables políticos y económicos que deben dar unas respuestas a las nuevas necesidades del audiovisual. Sin embargo mis esperanzas de que la situación mejore no son muchas, incluso creo que puede ir a peor con la nueva ley del cine.’ |