Un año más Kelonik es el integrador de CineEurope. Para comentar las novedades del evento, que comienza el próximo lunes, y conocer la situación del sector de la exhibición, hemos hablado con Tomás Naranjo, CEO de la compañía.

Tomás Naranjo, CEO de Kelonik

Sin duda, es “confianza ciega” la que tiene Film Expo Group, organizadores de CineEurope, en Kelonik que, por octavo año consecutivo, es socio tecnológico del evento. “El mismo tiempo que CineEurope está en Barcelona”, comenta Tomás Naranjo. “El hecho de tener la central de

Kelonik en la Ciudad Condal es una razón de peso, pero además tenemos muy buena relación con los organizadores del evento que, por otra parte, han debido pensar que ‘si algo funciona, ¿para qué cambiarlo?’”, añade entre risas.

Naranjo subraya la complejidad de CineEurope: “De todos los eventos con los que colaboramos, este es el más complicado, porque el auditorio del CCIB es multiusos, y el cine tiene unas condiciones de acústica e imagen muy especiales”.


“De todos los eventos con los que colaboramos, CineEurope es el más complicado,
porque el auditorio del CCIB es multiusos, y el cine tiene
unas condiciones de acústica e imagen muy especiales”


Hay que tener en cuenta que el auditorio tiene 30.000 m³ de volumen y adaptarlo a un nivel acústico de cine con sonido inmersivo Dolby es bastante complicado. “Es cierto”, nos comenta el CEO de Kelonik, “llevamos todo el material necesario, no sólo lo que se ve, altavoces por ejemplo, sino otros elementos como material acústico de absorción. Pero la verdad, es que el resultado es espectacular”.

Preguntamos a Tomás sobre los altavoces. “Son los de nuestra marca, KCS (Kelonik Cinema Sound). Instalamos 22 en el techo, además de los laterales, frontales y traseros. No son los altavoces que se utilizan en los cines, que tienen una longitud máxima de 60 cm, los nuestros tienen 140 cm. De hecho, los diseñamos específicamente para este auditorio, para que cumplieran la función de sonido inmersivo, que es lo que piden los estudios”.

Este año en CineEurope hay nueve presentaciones de estudios. “Es el show de todos los que se organizan con más presentaciones. En el último CinemaCon se han hecho 4 presentaciones, pero como en CineEurope se hacen presentaciones de estudios europeos, es más amplío”, asegura Naranjo, que añade que, además, “es donde se proyectan más películas”. Este año en el CinemaCon de Las Vegas se hicieron dos y en Barcelona, de momento, hay cuatro screenings.

También destaca la buena relación que existe entre Kelonik y la Unión Internacional de Cines (UNIC), recordando que CineEurope es la Convención de esta organización, a la que pertenece FECE: “Ellos también confían en nosotros para desarrollar el trabajo durante estos cuatro días”.

Respecto a las novedades que se pueden ver en la zona expositiva de CineEurope, el CEO de Kelonik comenta que “se está avanzando mucho en proyectores láser que, en cuanto a calidad, son mucho mejores que los halógenos. Tienen más contraste y  luminosidad. Pero trabajamos con la percepción del espectador y lo cierto es que hacer una inversión después del esfuerzo económico que supuso para la exhibición la digitalización es complejo, porque si funciona el proyector que tienes, te lo piensas dos veces antes de cambiarlo. De momento, no se está dando la migración a láser que parecía que iba a producirse masivamente. Es cierto que, en principio, se apuntaba que los proyectores digitales tendrían una duración de unos cinco años, pero los hay que llevan 11 funcionando perfectamente … y lo que les queda”.

“Sí es verdad que el láser”, prosigue, “al no utilizar consumibles (lámparas) y ahorrar un 50% en energía, tiene un coste de operación mucho más bajo que el proyector digital normal. Aún las cifras no están justificando el cambio, pero en según qué modelos, ya empiezan a confluir. Hay muchos proyectores ahora, según para qué salas (medianas y pequeñas), donde sí merecería la pena el cambio por los ahorros derivados”.


“Se está avanzando mucho en proyectores láser que, en cuanto a calidad, son mucho mejores que los halógenos. Tienen más contraste y luminosidad. (…) Para según qué salas, merecería la pena el cambio por los ahorros derivados”


En definitiva, se trata de un problema de financiación: “Por ejemplo, en China hubo una gran despliegue de proyectores láser en unas 10.000 salas, sufragados por una entidad financiera, que recuperaba la inversión a través del pago por uso. Es decir, el exhibidor pagaba por el uso del proyector, al no tener que invertir en lámparas y al ahorrar energía, y con lo que iba economizando abonaba el pago por uso. En cuatro años, el proyector pasaba a ser de su propiedad”. Algo impensable para aplicar en nuestro país pues, como apunta Naranjo, “aquí no hay la facilidad financiera existente en China”.

Auditorio del CCIB de Barcelona durante CineEurope 2018

“También veremos en Barcelona las fórmulas de salas especiales simuladoras, de las que hay tres fabricantes a nivel mundial”, continúa. “Estas salas tienen un atractivo para el exhibidor y para el espectador, pero están dirigidas a un público muy determinado y para la proyección de unas películas muy específicas. Sin olvidar los avances producidos en pantallas para evitar la reflexión o a las pantallas LED, como la Onyx de Samsung que, aunque es un gran invento, supone una elevada inversión para los exhibidores. En todo caso, este año no creo que haya grandes novedades disruptivas”.

La exhibición y las plataformas

Cambiamos de tercio y preguntamos a Tomás Naranjo que, como experto, nos comente los avances en la exhibición.

“Respecto a los cambios tecnológicos, nosotros como el resto de compañías de nuestras características, en cuanto a proyección y sonido, estamos acompañando una vez más a la exhibición. Desde la década de los 60, fecha en que se produjo a nivel mundial la primera gran crisis cinematográfica, la exhibición se dio cuenta de que si no se mantenía el gap (esa diferencia que existe entre ver una película en cine o en cualquier otra ventana), lo teníamos mal. Los ’70 estuvieron marcados por la aparición de los multicines —con buenos accesos, parkings o entornos familiares—. Se fue avanzando a nivel tecnológico en cuanto a temas como la mejora de la proyección o el sonido y, ahora, está pasando algo similar. Creo que la exhibición ha estado en crisis permanente desde hace 50 años… primero con la televisión, luego con el vídeo, más tarde con el Blu-ray o la televisión por cable y ahora con el streaming”.

En este punto, Tomás Naranjo nos cuenta su visión sobre cómo afectan las plataformas a la asistencia a salas. “Según me han comentado personas expertas en este tema, no hay una correlación directa en cuanto a la aparición de las plataformas y la asistencia a salas de cine. Si cruzamos los datos de asistencia a una relación causa-efecto. Como comentaba anteriormente, esa competencia en la exhibición ya la hemos vivido con el vídeo, etc. Insisto en que creo que no hay una relación directa de la caída en la venta de entradas con las plataformas. Se ha producido ese descenso por otros motivos, como el cambio de hábitos en los jóvenes. Personalmente considero que, aunque sin tener los datos exactos ahora en mi mano, nos han afectado mucho más los videojuegos”.

El CEO de Kelonik indica que “los expertos me comentan que, verdaderamente, las plataformas sí están afectando a la producción, que está volcada en ellas. Un ejemplo: Netflix dedica 14.000 millones de dólares anuales a producción, y gran parte de los profesionales que antes trabajaban para el cine, ahora están en las plataformas, lo que incide en el incremento de precios de las producciones. Desde mi punto de vista, las plataformas están influyendo más al aumento de precio en la producción que a la asistencia a salas”.

Tomás Naranjo: “No hay una relación directa entre la caída de asistencia a salas y la llegada de las plataformas. El descenso se ha producido por otros motivos, como el cambio de hábitos en los jóvenes. Los videojuegos han afectado mucho más”

“Este es un punto para mí importante”, continúa, “porque aunque haya posibles espectadores que, en lugar de acudir al cine, se pasan horas viendo series, también siguen asistiendo a las salas de cine. Así lo dicen los datos. Desgraciadamente, no es como hace 20 años, cuando el espectador conocido como ‘heavy user’ asistía 40 veces al año. Hoy por hoy, el theatrical vive de personas que acuden entre 4 y 8 veces al año al cine. El sarampión ya lo pasamos con la amplitud de ofertas, no sólo audiovisuales sino de todo tipo como he apuntado antes, pero cuando aparecieron las plataformas, la asistencia a salas ya había descendido. Lo que sí están haciendo es llevarse parte del talento que teníamos para sus planes de producción”.

“De alguna manera”, observa Naranjo, “esta sería la parte negativa, pero como parte positiva puedo asegurar que no hay una gran película de gran producción, que a día de hoy se amortice estrenándola en una plataforma, por lo que las salas de cine van a continuar siendo los lugares donde, básicamente, las películas de gran producción y gran presupuesto, van a estar. El cine es donde, por ejemplo, Los Vengadores: Endgame recaudó 2.000 millones de dólares o la media de las películas de Marvel, que hacen, cada una, unos 800 millones. Ingresar 800 millones de una sola película en una plataforma, por muchos suscriptores que tengan, es imposible. Sin duda, este es un indicativo para afirmar que la exhibición se va a mantener”.

“El cine es donde, por ejemplo,’ Los Vengadores: Endgame’ recaudó 2.000 millones de dólares. (…) Ingresar 800 millones de una sola película en una plataforma, por muchos suscriptores que tengan, es imposible”

Y para finalizar sobre este tema, el CEO de Kelonik señala que “al final posiblemente, serán los estudios los que tengan toda la oferta de las plataformas, porque, desde mi punto de vista, sería muy complicado subsistir con un negocio sólo de suscripción. Si yo lanzo una plataforma y no tengo una librería importante, tengo que invertir en producción propia, lo que facturo al año se va directamente a esa producción propia. Es decir, si facturo a los suscriptores lo mismo que gasto, las cuentas no salen y, evidentemente, no es sostenible”.

El hándicap de la exhibición

Para Tomás Naranjo el mayor hándicap para la exhibición en cuanto hábitos de consumo “es que el público quiere consumir dónde y a la hora que quiera, y eso es algo que el cine, desgraciadamente, no lo puede dar, por lo que lo tienes que contraatacar de otra forma. Por eso, la exhibición debe mantener la diferenciación: el espectador tiene que acudir a las salas a una hora y lugar determinadas, sí, pero a cambio tienen una serie de ventajas que no va a tener en su experiencia doméstica, con unas condiciones especiales para disfrutar de una obra audiovisual que no las va a encontrar en otras ventanas”.

“Por ahí van los tiros para la exhibición, esa diferenciación que, a nivel mundial, todos están haciendo”, especifica, “basados en dos bloques importantes, el confort y la tecnología. Hay exhibidores que están apostando por la restauración, otros están especializándose en salas para niños, etc. En definitiva, están facilitando que la experiencia sea única, diferente”.

Aunque la proyección y el sonido son muy importantes, lo cierto es que, como apunta Naranjo, “las grandes inversiones de la exhibición se van más hacia el área del confort”. Los empresarios están apostando de forma decidida para lograr esa diferenciación y experiencia única, “pero a todos los niveles, los grandes, los medianos e, incluso, los pequeños. Están invirtiendo en confort con cierto éxito”.


“La exhibición debe mantener la diferenciación. El espectador tiene que percibir una serie de ventajas que no va a encontrar en otras pantallas. Todos lo están ya haciendo, basándose en dos bloques importantes: el confort y la tecnología”


Respecto a la proyección, recuerda que ya es digital y que “hay muchos exhibidores que utilizan el láser. Otras áreas son las pantallas curvadas para dar una sensación de inmersión”. Y sobre el sonido “sin duda inmersivo”.

“Además”, añade, “los operadores globales apuestan por fórmulas muy premium, como el Dolby Cinema, el IMAX, o sus respectivos Premium Large Format, PLF. En definitiva, la suma de pantallas grandes con una proyección espectacular, acompañado de un sonido impresionante, y un confort dentro de la sala con buenos servicios, es la motivación para que público siga yendo a ver las películas en las salas”.
“Este 2019 va a ser un buen año en lo que a taquilla se refiere”, augura el CEO de Kelonik, “porque hay muy buenos productos. Como me comentaban recientemente, hay títulos muy potentes. Hemos tenido Vengadores: Endgame, y ahora llegarán entre otras, Men in Black: International, El Rey León, Toy Story 4, Frozen 2, The Conjuring: Expediente Warren 3, Star Wars: Episodio IX o Hobbs y Shaw, spin-off de la saga Fast and Furious. Si todos los países no aumentan la taquilla, raro será”.

La experiencia de Kelonik

En el campo de los eventos, además de a CineEurope, la compañía da soporte o ha dado al Festival de Cine de San Sebastián, al Festival de Cine de Sitges, al de Sevilla, al de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, ExpoCine de Brasil o el Show de Buzios y el Campos do Jordão, también en Brasil, entre otros.

“También estamos metidos en ‘cine a la fresca’, una de las ofertas culturales con más solera de los Ayuntamientos españoles en verano”, señala.

En cuanto al día a día, Naranjo asegura que “ha cambiado mucho el negocio. Hacemos instalaciones, también algunas aperturas nuevas de salas y, en ocasiones, colaboramos también en el diseño de las salas que, desde mi punto de vista, es la fórmula más adecuada. Hay circuitos en los que cada sala es diferente, una VIP, otra para niños, otra más normal… Pero hay otros exhibidores que están apostando por mantener unos estándares en todos sus circuitos como, por ejemplo, Cinesa Luxe, Yelmo Cines Premium y Ocine Premium, donde todas las salas que está reformando siguen la misma pauta”.
Y hablando de diferenciación, nos comenta que “Brasil es el país con mayor número de salas VIP del mundo. Comenzaron muy pronto, por motivos sociales, y empezaron a desarrollarse desde hace mucho tiempo, con unos precios alucinantes. Hace quince años los espectadores pagaban 20 euros por una entrada en estas salas. Pero no en todas partes del país. Hay que saber dónde poner cada cosa, como en la programación de la películas”.

Por otra parte, nos habla de su nuevo partner en Oriente Medio, Capela, “con el que estamos a punto de cerrar una operación en Arabia Saudí, un mercado muy potente”.

Para finalizar el día a día de Kelonik, su CEO nos comenta que, además de lo señalado, tienen tres proyectos en Brasil para nuevas salas, un país que “parece que se ha vuelto a reactivar. Lo que hacemos este año es la accesibilidad que, a finales de año, es obligatoria para todas las salas. En este sentido, Brasil es uno de los más avanzados. Y cuando digo accesibilidad me refiero a las tres: en movilidad, en audición y en visión. Nosotros ahora tenemos que adaptar en Brasil unas 700 salas en cuatro meses”.

La buena marcha de UNITIA

Coincidiendo con la celebración de CineEurope, hace cuatro años que se creó UNITIA, primera asociación europea de empresas integradoras de cine, impulsada por Cine Digital Service (Francia), Grupo Kelonik (España) y Cine Project (Alemania). Nacía con el objetivo de ofrecer a los exhibidores la garantía de trabajar con compañías del más alto nivel de preparación, experiencia y reconocimiento.

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Progresivamente, la asociación ha ido aumentando y ya son 12 compañías de 14 países las que forman parte de UNITIA. “Ahora estamos mucho más integrados, hablamos con fabricantes como con clientes en nombre de la asociación”, asegura Naranjo, “no operamos juntos, pero sí hemos cerrado contratos en nombre de UNITIA. Te une más de lo que te separa. En CineEurope tenemos un Summit y nos reunimos todos”.

Las empresas de UNITIA son Cine Digital (Francia), Kelonik (España), Cine Project (Alemania), Sound Associates (Reino Unido), Cine Project Italia (Italia), Cine Project Polska (Polonia), Cenário Avançado (Portugal), Ehome (Italia), Delta Bilgi (Turquía), Art Sound K (Rusia), Kinoprokat (Ucrania) y Audio Visuelt Centrum A/S (Dinamarca).