Se ha iniciado el rodaje del nuevo largometraje de Ventura Durall (Las dos vidas de Andrés Rabadán, Bugarach), La ofrenda, un thriller con un triángulo amoroso, encarnado por Verónica Echegui, Àlex Brendemühl y Anna Alarcón, con un pasado lleno de secretos y en el que nadie es quién parece ser.

‘La ofrenda’ de Ventura Durall

La ofrenda se puede leer como una adaptación contemporánea de La Odisea, organizada a través del triángulo amoroso Ulises-Calipso-Penélope. ¿Qué mueve a Ulises a volver con Penélope dejando de lado las tentaciones de Calipso?”, afirma Ventura Durall.

El film, que se rodará durante 6 semanas en diversas localizaciones de Barcelona y Valencia, es el segundo largo de ficción de Ventura Durall, tras Las dos vidas de Andrés Rabadán, film que se hizo con 3 Premios Gaudí y donde también trabajó con Alex Brendemühl.

La cinta está escrita por Sandra Beltrán, Clara Roquet,  Guillem Sala y el propio Durall. Está producida por Nanouk Films, Fasten Films, Suica Films y Bord Cadre Films, con la financiación del ICAA, ICEC e IVAC, y con la producción asociada de TV3.



“Es un thriller sentimental que invita al público a explorar los rincones más oscuros de la pasión. A través de la reaparición de un amante, cuestiona hasta dónde somos capaces de llegar por aferrarnos a un ideal del pasado”, apunta Adrià Monés, productor de Fasten Films.

En el equipo técnico están Alex García en la dirección de fotografía, Víctor Santacana en la dirección artística, Inés Liverato en el vestuario, Marc Roca en el montaje, y Marta Arce y Esther Guillem en peluquería y maquillaje respectivamente.

El relato de La ofrenda (L’Ofrena) comienza cuando, Violeta, psiquiatra, recibe una visita inesperada a su consulta. Se trata de Rita, la mujer de Jan, un antiguo amor de adolescencia de Violeta que marcó su vida tras abandonarla de forma traumática veinte años atrás. Rita acude a Violeta con el pretexto de recuperar el amor de su marido. Lo que Violeta desconoce es que la visita de Rita es el primer paso de un plan trazado por Jan para sumergirla en el pasado.