Se acaba de celebrar una nueva edición de Kidscreen Summit, el mayor mercado de series de animación y juveniles del mundo. Este evento, que antes se celebraba en la fría y por estas fechas habitualmente nevada ciudad de Nueva York, ha encontrado su nuevo sitio en Miami, la eterna candidata a ser un “conector” triangular entre EEUU, LATAM y EUROPA. Por Guillermo Velasco.

Del lunes 11 al jueves 14 de febrero los delegados de todos los países del mundo han ofrecido, comprado y vendido contenidos audiovisuales. Especialmente series de TV, tanto animadas como de ficción, dirigidas al público infantil, juvenil y familiar. En las últimas ediciones entre los creadores de contenidos, los agentes, los distribuidores y los emisores de este tipo de contenidos se había instalado una especie de estado de ánimo a caballo entre el recelo por la creciente maraña de canales de distribución y la presión por renovar las propuestas creativas. A la primera cuestión, lo enrevesado de las actuales formas de emisión del contenido, han contribuido de forma significativa las plataformas de “streaming” como Netflix y Amazon y la consolidación de los canales online como YOUTUBE, mientras que sobre la segunda cuestión, la presión por nuevas propuestas creativas, la pregunta del millón sigue siendo: ¿para cuando una nueva marca global como Bob Esponja o Peppa Pig, o nuestra referencia patria Pocoyó?

La “Nueva Distribución “ y las Claves del Negocio

Las respuestas nos son fáciles y Kidscreen Summit 2019 no ha servido del todo para desenmarañar el panorama. Netflix y Amazon siguen inexorables su camino, con otros jugadores muy asentados como Hulu, mientras asisten expectantes a anuncios, día sí y día también, de la creación de nuevas plataformas y nuevos servicios. Iniciativas de gigantes como Disney etc que quieren lanzar sus propias ofertas. Y para los creadores, se hace necesario, ahora más que nunca, diseñar estrategias de maximicen los retornos, respetando unas ventanas de exhibición que cada vez son menos claras. En este sentido, los organizadores de Kidscreen Summit, la siempre eficiente BRUNICO, han planteado una serie de actividades, ponencias y clases magistrales que giran precisamente en torno al cada vez más complejo y perverso paisaje de la distribución de los contenidos. En este sentido, se pudo disfrutar en esta edición de actividades como “Distribution Deadlock”, “Swipe Rights fro Co Production Partners”, “Beyond the Clip”, “Sprinting to Shelf”o “Landscape of Digital”. En definitiva, acciones diseñadas para intentar arrojar luz sobre un paisaje con muchos “claro-oscuros” que no tiene pinta de simplificarse en los próximos años.


Los organizadores de Kidscreen Summit plantearon una serie de ponencias que giraron en torno al cada vez más complejo y perverso paisaje de la distribución de los contenidos


Los que van a sacar tajada con seguridad son los cada vez más numerosos despachos de Propiedad Intelectual, que empiezan a tener una participación constante en estos mercados y que expanden sus acciones comerciales fuera de sus despachos. Independientemente de qué dirección tome el consumo de los contenidos dirigidos a los niños y las familias, las cifras del sector respiran un cierto optimismo. Porque si bien es cierto que los precios de los derechos audiovisuales que las TV’s pagan a los productores sufren una cierta caída, lo que también es cierto es que el negocio digital crece de nuevo, y es ya una línea de ingresos estable y saneada. Si a eso le sumamos la competencia entre los operadores y canales, podemos decir que los creadores y los dueños del contenido viven un momento de expansión. En palabras de varios asistentes al KIdscreen, “es un buen momento para ser productor”. O dicho de otra manera, “el Kidscreen vuelve a ser un mercado de compradores, con pujas por el contenido, y cifras y volúmenes a tener muy cuenta”. Y esto se veía en las salas de reuniones, en los pasillos, en los “meeting points A, B y C” o en las colas delante de los pabellones que albergaban las charlas y ponencias.

En busca del nuevo Bob Esponja

Pero en Miami no se ha visto solo una mejora general del negocio. En Miami sigue la dura búsqueda por los siguientes Peppa Pig, Bob Esponja o La Patrulla Canina. Las primeras dos propiedades, ya bastante “mayores” siguen aguantando las cuentas de sus productores, tan solo aliviadas por la fuerza de La Patrulla Canina. Cierto es que estos últimos años hemos tenido series de fuerza como Ladybug o las franquicias como Star Wars, pero la realidad es que todos esperamos “the next big thing”. Y en ese sentido, el sector se afana en volver a los orígenes. Así lo dejó claro Orion Ross, de Disney Channels EMEA, que después de desbrozar ante los productores independientes qué cosas esenciales debe contener un pitch a Disney, acabó diciendo “contamos historias, y en ese sentido, el Contenido siempre es el Rey”.

Monsters, serie transmedia presentada en el Kidscreen 2019

Anteriormente, en la ponencia “Landscape of Digital: navigatuing the hottest models”, que impartieron Ed Galton, de Cake, Bruna Capozzoli, de Popcorn Digital, y Richard Goldsmith, de Cybergroup USA, se había debatido intensamente sobre como la distribución digital estaba cambiando las reglas del juego de un negocio tradicionalmente regulado por el sistema de ventanas (vigencias del derecho de difusión en los distintos formatos). Y es cuando, después de resaltar la enorme flexibilidad que los ejecutivos y productores deben tener en este entorno, Goldsmith, CEO de CYBERGROUP, sentenció: “El buen contenido sigue siendo el Rey y encontrará formas y ventanas de exhibición”. Y lo dice el responsable máximo de una empresa que actualmente tiene 17 proyectos en evolución. ¿Cómo ven éste panorama los distribuidores”. Nicola Andrews, Commercial Director Kids de Keshet International, declaraba que “aunque se produzcan tendencias nuevas, como la fuerza de las series de ficción para adolescentes, o que la animación se abra más a contenidos “edgy”, la realidad es que coincido con Orion Ross y Richard Goldsmith en que la base es el contenido. De hecho, Keshet incorpora esta afirmación en su propio nombre, añadiendo siempre “content first” a su logo. La compañía ahora está a tope con Elvis & Benny, pero han entendido que los productores ahora mismo pueden necesitar de servicios adicionales, como la búsqueda de financiación (el eterno problema), o asesoría sobre la línea editorial de un proyecto a la conexión de los productores con el talento.

En cuanto a las tendencias, Nicola cree que el espacio de contenidos pre escolar está muy poblado, cerca ya de la sobre oferta, pero por otro lado entiende que los productores exploren ese formato de los 2 a 6 años sobre el de 6 a 11, ya que los beneficios son enormes: son los contenidos que menor diferenciación tienen en los diferentes territorios, y por ello son los contenidos que mejor viajan. Las menores barreras culturales a esas edades hacen que las series pre escolares sean las que mayor potencial internacional tienen. O como decimos en el sector, “las que mejor viajan”. Un tema que destaca Nicola Andrews es que su enfoque es adquirir todos los derechos de distribución. “Lo ideal es que podamos negociar todos los derechos de distribución, incluidos los digitales, porque nos permite una estrategia más homogénea y asumir más riesgo en nuestras adquisiciones”.

España y la animación

Por fortuna, “animación” y “española” no son expresiones que se repelan mutuamente. Globalmente, el sector audiovisual español lleva décadas abriendo su mente a todo tipo de formatos y técnica narrativas. A pocos espectadores les “chirría” ya una producción española de ciencia ficción o de espías. Y en la animación pasa lo mismo. Aparte de BRB, que realmente fue el gran pionero en popularizar la animación en nuestro país, Pocoyó abrió el camino de las productoras nacionales a la visibilidad en los grandes eventos mundiales. Ya nadie se extraña de ver el sector representado en toda la cadena: productores, agentes, distribuidores, emisores, creativos…Todos bajo el paraguas del sello ANIMATION FROM SPAIN, del ICEX, que ”monta” stand en los principales eventos.

Jose Luis Farias de 3DWIRE, Silvia Barraclough de ICEX_ , Zulay Rodriguez y Carlos Biern, Presidente de DIBOOS en el stand de Animation From Spain

Y es ilusionante ver a Carlos Biern, el Presidente de DIBOOS (la federación de Productores de Animación de España) manteniendo reuniones de primer nivel con homónimos o con organismos públicos. O ver a los productores españoles defendiendo sus producciones en los stands u oficinas de los grandes jugadores del sector como Zodiak, DHX Media, Freemantle, etc. Nuestro país atrae por su fuerza creativa y su capacidad de producción en constante aumento, así como condiciones fiscales que mejoran y que se empiezan a acercar al de países de nuestro entorno. En este sentido en las citas internacionales destaca la representación Canaria, incansable en su labor de difundir las bondades de su especial régimen fiscal (hasta 45% de crédito fiscal en las producciones a/v)  y la su clima y calidad de vida. O la pujanza de productoras como 3Doubles, Big Bang Box, Peekaboo, Planeta Junior, Motion Pictures, Arait Multimedia etc entre otros.

Kidscreen Miami 2019 ha sido de largo la edición más exitosa de este mercado de venta y adquisición de contenidos infantiles y familiares. Hace años, estaba muy enfocado a la animación, que era el formato rey para los niños, pero que se ha enriquecido con la irrupción y consolidación de formatos de imagen real para niños/adolescentes, ese campo donde Disney puso las primeras piedras con Hannah Montana o High School Musical. Pero no solo las tendencias en contenidos marcan este sector. También la irrupción de las plataformas está aportando valor al consumidor, que, al fin y al cabo, tiene la última palabra.