Carla Simón sigue en racha. La directora de Verano 1993 está preparando su siguiente largometraje, Alcarràs, el cual está siendo apoyado en todos los laboratorios en los que va participando. El último éxito ha sido obtener el premio principal al proyecto más interesante seleccionado en la Berlinale Co-Production Market . Un galardón que otorga Eurimages y que tiene una dotación económica de 20.000 euros.

Carla Simón (derecha) y María Zamora posan con el premio (Foto: ICAA)

La 16ª edición del Berlinale Co-Production Market,  que se celebra del 9 al 13 de febrero del 2019, y que reúne a más de 600 profesionales del sector que ayudan a levantar proyectos en fase de desarrollo, ya ha otorgado su premio en metálico principal.

El Eurimages Co-Production Development Award, cuya cuantía es de 20.000 euros, ha recaído en el nuevo proyecto de Carla Simón, Alcarràs. La Sección Oficial de esta categoría está compuesta por 22 proyectos, que se seleccionaron entre 325 solicitudes.



La mera participación en este mercado de desarrollo ya suele ser buena señala, puesto que en 2018 hubo 16 películas que participaron en festivales de clase A que habían sido seleccionadas como proyectos en Berlinale.

No es, ni mucho menos, el primer espaldarazo que experimenta el proyecto, pues en la última edición del TorinoFilmLab, uno de los laboratorios de desarrollo más importantes del mundo, ya logró un premio de 8.000 euros otorgado por el CNC al mejor proyecto dentro del programa ScriptLab. Asimismo, Simón también se ha integrado en la Résidence parisina de la Cinéfondation de Cannes con asesoramiento para el desarrollo del guion.

Carla Simón agradece el Premio Eurimages (Foto: EWA)

El proyecto está producido, al igual que Verano 1993, por Avalon P.C.  ¿De qué va Alcarràs? La nueva película de Carla Simón volverá a situarse en un entorno rural. En este caso se ambienta en Alcarràs, un pequeño pueblo de Lleida (comarca del Segriá). La historia gira en torno a la familia Solé, cuyos integrantes desconocen las razones por las que el abuelo se ha quedado mudo, de repente. Durante el caluroso verano, la familia continuará con la cosecha de su extensa tierra repleta de melocotoneros.

“Mi abuelo y sus dos hijos cultivaban melocotones en Alcarràs. Esas tierras han sido como mi segunda casa, pues voy en Navidades y en verano. Hace unos 10 años, mi familia perdió el 80% de los terrenos. De la noche a la mañana, pasaron de tener un negocio agrícola importante a verse forzados a empezar de cero”, señala Carla Simón en la memoria del proyecto para el TorinoFilmLab.