El ascenso meteórico del sector del videojuego es palpable. Según datos del el Libro Blanco del desarrollo español de videojuegos en su edición 2018, el sector español de la producción facturó en 2017 713 millones de euros, un 15,6 % más que 2016, e incrementó su plantilla en un 16,5%. En la presentación del estudio ha estado presente el ministro de Cultura, José Guirao, que ha asegurado que se creará por primera vez una línea de ayudas para apoyar el desarrollo de videojuegos dotada con 2,5 millones de euros.

El sector del videojuego español creció en facturación un 15% en 2017 con respecto a 2016.

Ayer miércoles 30 de enero la edición 2018 del Libro Blanco del desarrollo español de videojuegos  se presentó de la mano de la Asociación Española de Empresas Productoras y Desarrolladoras de Videojuegos y Software de Entretenimiento (DEV) con el apoyo del ICEX España Exportación e Inversiones.

El acto contó con la con la participación en el acto inaugural de Reyes Maroto, ministra de Industria, Comercio y Turismo, y del ministro de Cultura, José Guirao.

En ese sentido, los representantes del Gobierno remarcaron que Cultura e Industria se coordinarán para ayudar a profesionalizar el sector del videojuego. Por ejemplo,  se reactivará de la Mesa Estado-Comunidades Autónomas para el sector del videojuego como que haya una coherencia en las políticas de apoyo al sector.

Actualmente están en marcha programas de ayudas de Red.es, la iniciativa Games From Spain de ICEX, los préstamos ENISA o programas autonómicos de éxito como el del ICEC catalán, entre otros.

José Guirao, ministro de Cultura, anunció que se reactivará de la Mesa Estado-Comunidades Autónomas para el sector del videojuego.

Según subrayó Guirao, esta coordinación servirá  “para ayudar a profesionalizar las industrias culturales, donde el sector de los videojuegos en un lugar central”.

Asimismo, como se refleja en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2019, se creará por primera vez una línea de ayudas para apoyar el desarrollo de videojuegos dotada con 2,5 millones de euros por parte del Ministerio de Cultura y Deporte.

Guirao es consciente de la importancia de este sector: “El videojuego es la segunda industria cultural de España, después de la editorial y por delante del cine o de las artes escénicas”.

Es una industria que sufre los males de otros sectores creativos. “El videojuego español necesita un modelo más profesionalizado y menos atomizado y que, utilizando herramientas empresariales, facilite la creación de sinergias y acceso a la financiación”, aseguró el Ministro de Cultura.

Los nuevos Presupuestos Generales indican que en Cultura hay una nueva línea de ayudas para apoyar el desarrollo de videojuegos dotada con 2,5 millones de euros.

Guirao también quiso recalcar el peso que está adquiriendo su faceta cultural, por ejemplo en su papel para la difusión del patrimonio histórico, los museos, proyectos educativos o como apoyo al turismo cultural.  De hecho, el Ministerio de Cultura y Deporte se ha sumado a esta tendencia con el videojuego que ha desarrollado el Ballet Nacional de España para dar a conocer sus actividades y otras experiencias piloto que han lanzado algunos museos como el Lázaro Galdiano en Madrid.

 

Los datos del Libro Blanco del Videojuego

Según el censo español, al desarrollo y a la producción de videojuegos se dedican a 455 empresas legalmente establecidas y constituidas. El 81% de las empresas activas se creó en los últimos 10 años. El número se ha estabilizado recientemente pero sigue teniendo gran potencial de crecimiento, como demuestra el hecho de que hay 160 proyectos censados a la espera de constituirse como entidad legal.

En 2017, el sector español de producción de videojuegos facturó en 713 millones de euros, un 15,6% más que 2016. En términos laborales, el gremio incrementó su plantilla en  un 16,5%, alcanzando los 6.337 profesionales.

Hay estimaciones de crecimiento anual del 23%, lo que supondría unas cifras para 2021 de 1.630 millones de euros de facturación y más de 12.000 empleos directos.

El videojuego es una industria exportadora. El 67% de los ingresos en España proviene de los mercados internacionales.

La mayor parte de las empresas se concentran en cuatro comunidades autónomas: Cataluña, la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana y Andalucía.  Cataluña lidera con el 31% de empresas y la mitad de la facturación y del empleo de todo el sector.

El 81% de las empresas desarrolla propiedad intelectual (IP) propia y el 42 % desarrolla videojuegos por encargo, mientras que el 20% publica sus juegos o juegos de terceros. Los videojuegos por encargo representan un cuarto de los ingresos del sector.

Una de cada cuatro empresas desarrolla serious games, principalmente de tipo educativo. La actividad es bastante transversal en España, con rendimiento en sectores relacionados como las apps, la animación, el editorial, el juguete y el juego online.

Los modelos de negocio digitales son los que más facturación generan de media para las empresas españolas de videojuegos: en primer lugar la venta digital, seguida por los modelos de negocio free to play con monetización por publicidad o compras in-game.

Estamos ante una industria exportadora, como comentamos también con la presentación del Libro Blanco de la Animación, puesto que el 67% de los ingresos proviene de los mercados internacionales, un 10% más con respecto a 2016. En los principales mercados, esto es, el norteamericano y asiático, se creció en 2017 un 4 % para ambas regiones.

El estudio recoge también cuáles son los principales retos. El más grande es, sin duda, la atomización y tamaño de las empresas, dado que el 88% de las empresas factura menos de 2 millones de euros y el 74% emplea a menos de 10 personas.

Entre los retos del sector está la atomización, la presencia femenina, el acceso a la financiación y las dificultades para encontrar determinados perfiles profesionales.

El acceso a la financiación se erige como otro obstáculo. En este sentido, el 87% de las empresas necesita financiación, que proviene en el 92% de los casos de medios personales de los fundadores. De hecho, en 2017 solamente el 23 % de las empresas se benefició de algún programa de ayudas.

Otros puntos en los que se debe trabajar son la presencia de la mujer, pues el empleo femenino únicamente alcanza el 16,5%, y la dificultad para encontrar perfiles profesionales con formación adecuada. Lo más difícil de encontrar, ahora mismo, es en el campo de la programación, seguida por el marketing, el game design, la monetización, el arte y el desarrollo de negocio.

DEV ha presentado 10 medidas para poder consolidar una base que permita un crecimiento fuerte en el sector:  Establecer un incentivo fiscal a la producción de videojuegos; Diseñar un esquema de reinversión de las multinacionales en el videojuego español; Dar continuidad a los programas de ayudas al sector; Mejorar los mecanismos de acceso a deducciones fiscales por actividades de i+d+i; Profesionalizar e internacionalizar las empresas pequeñas; Fomentar la creación de empleo; Atraer a publishers e inversores a España; Aprovechar los efectos del Brexit; Tener presencia en el mercado chino; e Impulsar un gran evento de mercado en España.

 

Puedes descargar el estudio completo, que consta de 108 páginas, en el siguiente enlace.