La Casa de Papel alcanzó anoche un hito histórico para la ficción española, convirtiéndose en la primera serie (y producción española desde 1973) en lograr un Premio Emmy Internacional, coronándose como la Mejor Serie Dramática.

Álex Pina, en el centro, acompañado por Sonia Martínez (derecha) y Esther Martínez Lobato (izquierda).

Nueva York acogió anoche una gala de los Premios Emmy Internacional con notable sabor español. La producción nacional acudía al evento con dos nominaciones, y una de ellas consiguió alzarse con el gran galardón. Inmersa en un recorrido internacional que pocos pronosticaban hace unos meses, La Casa de Papel consiguió añadir un nuevo triunfo a su palmarés.

La propuesta, producida por Atresmedia y Vancouver fue concebida en un principio para su emisión en abierto. Sin embargo su audiencia media (un 14,4%) fue menor de lo esperado, por lo que se concibió la posibilidad de que tuviera una segunda vida en Netflix. Desde este momento, no ha parado de cosechar grandes resultados a nivel internacional, seduciendo a la crítica, al público y obteniendo galardones internacionales de relevancia. Tanto es el éxito de la ficción, que ya se ha convertido en el contenido de habla no inglesa más visto desde el lanzamiento de la plataforma internacional.

Álex Pina, creador de La Casa de Papel y CEO de Vancouver Media, que recogió la estatuilla junto a Sonia Martínez, directora de Ficción de Atresmedia, felicitó a todos los nominados –Inside Edge (India), Um contra todos T2 (Brasil) y Urban Myths (Reino Unido)- , agradeció el galardón y afirmó que “este Emmy es un milagro maravilloso que reconoce además una mirada diferente en la ficción; una mirada que es latina, que es iberoamericana y mediterránea en un género eminentemente estadounidense como es el atraco perfecto; una perspectiva en la que los personajes son tan importantes como las tramas”.

Este nuevo premio se une al que La Casa de Papel logró hace tan sólo un par de semanas, el 7 de noviembre, en Ciudad de México: el Premio Fénix a Mejor Serie. Y no es el único reconocimiento internacional, el pasado mes de junio, La Casa de Papel marcó otro hito al alzarse con el galardón a mejor serie dramática en el Festival de Televisión de Montecarlo. La serie creada por Álex Pina se ha convertido en un auténtico fenómeno de masas en diferentes países de América, Asia o Europa, y es, además, la serie de habla no inglesa más vista en la historia de Netflix.

Peor suerte ha tenido la otra candidata española de la noche: El fin de la comedia. La popular serie de Comedy Central que narra en clave de humor la cara B del cómico Ignatius Farray, estaba nominada a mejor serie en la categoría de Comedia, sin embargo, el galardón fue a parar a la producción israelí Nevsu. Se trata de una comedia familiar que gira en torno a una joven pareja multurracial que intenta construir una vida normal en común a pesar de sus diferencias culturales.

El hito conseguido por La Casa de Papel toma doble valor si tenemos en cuenta que, hasta la fecha, tan solo una producción nacional había conseguido alzarse con este prestigioso galardón. Fue en 1973, cuando la angustiosa y genial La Cabina, dirigida por Antonio Mercero consiguió el Premio Emmy Internacional al mejor telefilme.