La piratería a través de los set-top boxes ha crecido sustancialmente en el último año, por lo que se ha convertido en una de las mayores amenazas de la industria audiovisual. Diferentes organizaciones europeas y estadounidenses están siguiendo la evolución de la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de que los dispositivos con software Kodi preconfigurado para piraterar contenido son una violación para los titulares de derechos .

Interfaz de la plataforma Kodi.

El streaming de contenido pirata ha sido una área gris en la Unión Europea debido a vacíos legales, a diferencia de casos más claros de delito como los de las descargas. No obstante, hace unos meses, el Tribunal de Justicia de la UE dio un golpe contra el crecimiento de ciertos dispositivos a los que se añade software para piratear.

Kodi es un software neutral open-source que se puede instalar en un amplio abanico de dispositivos, como los set-top boxes, y que funciona como centro multimedia. Aunque el software es legal, algunos desarrolladores han creado complementos extras para el software, de forma que se proporciona acceso a canales premium y se posibilita subir, compartir y hacer streaming de dicho contenido.

Tras el dictamen del tribunal europeo, la Oficina de Propiedad Intelectual del Reino Unido (IPO) ha sacado a la luz un informe que muestra el crecimiento de los set-top boxes ilícitamente adaptados. El informe determina que de los 38 millones de usuarios Kodi a nivel mundial, hay 26 que están utilizando esos añadidos piratas.

Comisionado por la IPO, el organismo Online Copyright Infringement (OCI) indica que las opciones legales de streaming han estabilizado la piratería en un 15% entre los usuarios de Internet en el Reino Unido. Un 13% de las personas que piratean contenido lo hacen con nueva tecnología, como estos set-top boxes.

Los dispositivos Kodi preconfigurados no se han estado vendiendo en tiendas marginales, sino que han estado disponibles en tiendas online de gigantes como Amazon, eBay y Facebook.

Una organización holandesa, la Protection Rights Entertainment Industry Netherlands (Stichting Brein), ha señalado que al menos 200 individuos y compañías que vendían esta clase de dispositivos han sido interceptados, y los sitios web donde se vendían han sido obligados a no permitir la venta de esos artículos.

Según Keiron Sharp, CEO de la división de antipiratería la federación británica Federation Against Copyright Theft (FACT), la situación ha cambiado mucho en los últimos años con respecto a la persecución de la comisión de delitos: “Ahora se les puede dar una sentencia que refleje  el crimen cometido, algo que no se podía antes”.

El uso de estos dispositivos está mostrando, además, una amenaza potencial para daño a los ciudadanos a través de hackers y software malicioso. Varios de estos aparatos contienen archivos que les da a los hackers un control total que hace vulnerables a los usuarios a ataques y robo de información.

En Estados Unidos también están pendientes del asunto. La asociación Independent Film & Television Alliance (IFTA) está siguiendo el desarrollo de los acontecimientos en Europa con la sentencia respecto a los dispositivos Kodi. En Norteamérica estos set-top boxes también representan una importante amenaza pero todavía no han tomado ninguna medida legal al respecto.