La película colombiana dirigida por Ciro Guerra logró siete de los ocho galardones a los que optaba la noche de ayer en la III Edición de los Premios Platino del Cine Iberoamericano que se celebraron en Uruguay, inaugurando el Centro de Convenciones de Punta del Este. Y a pesar de que España pasa desapercibida en esta Gala, Madrid será la sede de la IV Edición, en 2017.

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“El abrazo de la serpiente”, la gran triunfadora de los Premios Platino 2016

El largometraje coproducido por Colombia, Venezuela y Argentina, que estuvo nominada al Óscar como mejor película de habla no inglesa, logró llevarse a casa el máximo galardón de la noche, el Platino a la mejor película de ficción iberoamericana, pero además, se alzó con seis galardones más: mejor director (Ciro Guerra), mejor dirección de arte (Angélica Perea), mejor dirección de fotografía (David Gallego), mejor dirección de montaje (Etienne Boussac y Cristina Gallego), mejor dirección de sonido (Carlos García y Marco Salaverría) y mejor música original para Nascuy Linares, quien al recibir el galardón, agradeció al “Maestro José Antonio Abreu (fundador del Sistema Nacional de Orquestas de Venezuela) por haberme enseñado todo sobre la música”.

El galardón a la mejor interpretación masculina fue para Guillermo Francella por su papel en la producción hispanoargentina El Clan y el Premio Platino a la mejor interpretacin femenina fue para Dolores Fonzi por Paulina.

Por otra parte, los actores China Suárez y Hugo Silva entregaron el Premio Platino a la mejor Ópera Prima a la producción guatemalteca Ixcanul, dirigida por Jayro Bustamante, que el día anterior también recibió el galardón del público.

Nashla Bogart y Eduardo Noriega entregaron el premio al mejor guión original para Pablo Larraín, Guillermo Calderon y Daniel Villalobos, por El Club

Yordanka Ariosa, Vanessa Saba y César Troncoso fueron los encargados de entregar el Premio a la mejor película documental a El botón de nácar, dirigida por Patricio Guzmán.

El Premio Platino a la mejor pelicula de animación lo entregaron los actores Natalia de Molina y Diego Boneta para la española y ganadora del Goya Atrapa la bandera.

Y una nueva categoría fue creada para esta tercera edición de los Premios Platino del Cine Iberoamericano: El Premio Platino al Cine y Educación en Valores. Adrián Solar, presidente de la FIPCA y Walter Tourner, presidente de EGEDA Uruguay, dieron la bienvenida a la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, quien fue la encargada de entregar el galardón. “El cine es un arte que debe impulsar la paz. Por eso hago honor a esta extraordinaria iniciativa. Gracias por enaltecer la igualdad, el reconocimiento, el respeto y sobre todo, cuestionar las convenciones sociales y enaltecer lo más importante, lo más bello, que es el amor de una madre”, ha expresado la Nobel antes de entregar el premio a Que horas ela volta?

El presidente de EGEDA, Enrique Cerezo también entregó otro importante galardón: el Platino de Honor, que este año recayó en el actor argentino Ricardo Darín. “Estamos aquí para fortalecer y apoyar esta maravillosa idea que son los Premios Platino, porque lo que perseguimos es que se valore el trabajo y el esfuerzo de tanto talento diseminado por nuestra región y que a veces nos sentimos inhibidos ante las grandes producciones. Pero tenemos que sentirnos orgullosos. Ante los presupuestos desproporcionados, debemos responder con talento, creatividad, ingenio, imaginación. Es por ello que quiero desearle un maravilloso futuro a este premio, porque lo necesita Iberoamérica”, expresó el sucesor de Antonio Banderas en esta categoría.

En la gala también se ha anunciado que Madrid será la próxima sede de los Premios Platino, que se van alternando entre Sudamérica y España, después de su paso por Panamá (2014), Marbella (2015) y, este año, Punta del Este (Uruguay). El encargado de hacer el anuncio en representación de Manuela Carmena ha sido el coordinador de la Alcaldía de la capital de España, Luis Cueto.

Y así se desarrolló la III Edición de unos premios que nacieron para fortalecer el Cine Iberoamericano y para rendirle un merecido homenaje a la industria en nuestra región, en la que, recordemos, 500 millones de personas hablamos español y otros 200 millones hablan portugués, de modo que nuestro cine tiene un mercado propio de 700 millones de personas, es decir, una de cada diez personas del planeta tienen la posibilidad de disfrutar de nuestros talentos en la gran pantalla. Así que ¡Larga vida a los Premios Platino y al Cine Iberoamericano! Y comencemos a calentar los motores, que el próximo año seremos los anfitriones.