Este thriller policial con giros inesperados reúne a un heterogéneo conjunto de personajes enfrentados a la peor de las circunstancias posibles: son víctimas de un virus que les ha contaminado y que puede manifestarse en cualquier momento, y además suponen un peligro para la sociedad, para sus seres queridos y para ellos mismos. La nueva apuesta se enfrenta a la “todopoderosa” La Voz Kids, en el principal canal de Mediaset, a la ficción de La 1, Carlos, Rey Emperador; y al cine de Antena 3 y laSexta.

Estaban enfermos, sin alternativas ni soluciones para unas vidas que parecían llegar a su fin. Pero apareció una última esperanza. Un tratamiento experimental fuera de los cauces oficiales, sin controles ni vigilancia y lo aceptaron. Nadie les dijo que lo que pretendía curarles podría matarles. Ahora siguen enfermos y son peligrosos. Víctimas por partida doble, engañados y traicionados, pero con el mismo sentimiento: sobrevivir a la… Rabia.

Este es el planteamiento de la nueva serie que Cuatro estrena hoy, Rabia, una ficción producida en colaboración con Isla Audiovisual, que está protagonizada por Carles Francino, Concha Cuetos, Patricia Vico, Adriana Ozores, Fele Martínez, Paco Tous, Malena Alterio, Nuria González,Nuria Herrero, Elisa Mouliaá, Diego Martínez y Manuel Gancedo.

Cuatro-Rabia-serieRodada a caballo entre Madrid y Málaga, Rabia cuenta con numerosas escenas de exterior grabadas en la Ciudad del Cine de Coín y en localizaciones naturales de esta localidad malagueña. Allí se recrearon tanto el entorno del refugio en el que los protagonistas permanecen ocultos como las diferentes escenas de acción que implican huidas, persecuciones, búsqueda de alimentos y luchas entre los protagonistas. El enclave, de más de 100.000 metros cuadrados rodeados de pinares, un lago natural, una zona montañosa y diferentes áreas desérticas, ha servido de escenario para producciones anteriores como la serie de la BBC “Eldorado” o “Arrayán” de Canal Sur. El plató de la serie en Madrid ha servido de escenario para recrear las escenas dentro del refugio, las celdas y la comisaría.

La serie enfrenta a la sociedad con una situación límite: personas muy enfermas de diversa procedencia se someten a una “terapia genética”, un tratamiento experimental extraoficial de cuyos posibles efectos secundarios no son informados: los “contagiados” pueden contraer la rabia y convertirse en bestias y en una amenaza para sus familias y la población en general. Los “contagiados” deberán entregarse a las autoridades para ser confinados en centros de internamiento o huir y convertirse en fugitivos sabiendo que en cualquier momento pueden transformarse en seres violentos.